Que esta temporada otoño-invierno 2025 venga cargada de sofisticación, creatividad y conjuntos más pulidos, no es un secreto. Todo esto sería así, si dejamos pasar por alto la gran presencia que ha tenido el calzado barefoot, es por eso que el discurso cambia cuando bajamos la mirada a los zapatos.

Las pasarelas y las tendencias lo dejan claro: comodidad, minimalismo y las suelas planas se imponen en la mayoría de zapatos que llevan varias temporadas marcando el ritmo.
En este contexto en el que lo práctico gana terreno, emerge con fuerza la propuesta del calzado barefoot, un enfoque que apuesta por suelas finas y flexibles diseñadas para recrear la sensación de caminar descalzo.
La filosofía Barefoot
¿Qué hay detrás de estas hormas anchas y suelas minimalistas que buscan reconectar el pie con el terreno?, ¿es solo una moda o realmente supone una alternativa saludable a largo plazo para nuestros pies?. Para tomar un poco de conciencia no hay nada mejor que conocer el contexto de marcas como Muris Barefoot, donde en sus redes sociales explica los beneficios de este cambio.

Una de las dudas más frecuentes sobre el calzado barefoot tiene que ver con su suela muy fina y flexible, que genera esa sensación de caminar descalza y para algunas personas, de no estar protegidas con piedras u otras irregularidades del terreno.
¿Pero qué ofrece más allá de la ligereza? Además, fortalece la musculatura del pie y favorece el equilibrio, la suela mínima permite una conexión más directa con el suelo: estimula la planta, mejora la percepción del terreno y contribuye a un mayor control del movimiento y la coordinación.
Otro de sus beneficios clave y más conocido es la puntera amplia, diseñada para dar espacio suficiente a los dedos. Esto ayuda a mejorar su alineación natural y puede prevenir o aliviar deformidades como los juanetes.
La reina Letizia y el Barefoot
La fama de este calzado no solo crece entre quienes buscan una pisada más natural. También ha llegado a perfiles tan influyentes como la reina Letizia, que en ocasiones ha optado por modelos minimalistas y de suela fina en sus apariciones más informales. Su elección de este tipo de zapato se ha convertido en una alternativa cómoda y funcional para quienes necesitan pasar muchas horas de pie.
La presencia de la reina con este tipo de zapatos ha contribuido a que el barefoot gane visibilidad y deje de asociarse únicamente a nichos deportivos o alternativos, consolidándose así como una opción más mainstream y saludable dentro del ropero cotidiano. Tanto, que marcas como Loewe o Ría Menorca han apostado en esta última campaña por la nueva alternativa.


En definitiva lo que empezó como una propuesta minoritaria hoy está presente con la moda de lujo, donde se instala en campañas de grandes marcas y conquista desde perfiles anónimos hasta figuras públicas. Una señal clara de que cuando la comodidad y la funcionalidad se alinean con el diseño, la tendencia deja de ser pasajera para convertirse en una nueva forma de caminar el mundo.





