Grabaciones incautadas por la UCO revelan que exasesor ministerial Koldo García, que ordenó espiar a altos cargos del PSOE utilizando colaboradores a su mando. Estas grabaciones inéditas han sido entregadas al Tribunal Supremo y forman parte de la causa judicial conocida como “caso Koldo”.
Según los audios, en octubre de 2016 —durante la crisis interna del PSOE que siguió a la dimisión de Pedro Sánchez— Koldo envió a dos personas a un restaurante para grabar en secreto una conversación entre dos dirigentes identificados como “Javier” y “Guzmán”. El objetivo era detectar críticas internas hacia figuras clave como Santos Cerdán, María Chivite, Susana (Díaz o Sumelzo), o Patxi, con especial interés por comentarios que pudieran perjudicar a sus aliados.
En las conversaciones posteriores, Koldo interrogó a sus informantes con preguntas detalladas: “¿Qué decían de Patxi? ¿Sabéis si hablaron de dinero?” y “¿Os suena algo de Eduardo Madina?”. Este nivel de detalle evidencia una vigilancia premeditada para alimentar su red interna de inteligencia política.
El juez del Tribunal Supremo, Leopoldo Puente, ha ordenado un análisis pericial de los audios para certificar su autenticidad, tras aceptar la defensa de Santos Cerdán y Ábalos que pusieran en duda su integridad. Sin embargo, emisiones anteriores del tribunal ya habían descartado manipulaciones: los registros eran consistentes, con fechas y metadatos coherentes.
Los contenidos de estas grabaciones fueron decisivos para mantener a Santos Cerdán en prisión provisional; sin embargo, ahora emergen nuevas evidencias sobre técnicas sistemáticas de espionaje político interno.
Los audios confirman un operativo activo de vigilancia política interna impulsado por Koldo durante años, incluso antes de su paso formal por el Ministerio de Transportes.
Esta actuación coincide con otros hechos incriminatorios: audios en los que se habla de cobros de hasta 450.000 € en sobres y presión interna sobre adjudicaciones de obra pública.
La red de espionaje interno organizada por Koldo García desvela un nuevo y delicado nivel de manipulación política dentro del PSOE. Aunque los audios vinculados a la trama han sido clave para la imputación de figuras como Santos Cerdán y José Luis Ábalos, ahora emergen prácticas más amplias y sofisticadas que implican vigilancia, sospecha y estrategia interna. La investigación aún continúa bajo secreto de sumario, y se espera que la pericial y nuevas transcripciones aporten aún más claridad sobre los roles de políticos, funcionarios y colaboradores en esta red.







