El Ejército israelí confirmó este sábado haber eliminado en un ataque aéreo a Hakham Muhammad Issa al‑Issa, uno de los fundadores de las Brigadas Ezzeldín al‑Qassam —brazo armado de Hamás— y presunto cerebro de la ofensiva terrorista del 7 de octubre en Israel. Al‑Issa fue alcanzado en el barrio de Sabra, en Gaza ciudad, en una operación dirigida por las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF).
al‑Issa desempeñaba un papel crucial como jefe de apoyo de combate, liderando la planificación de ataques aéreos y navales y la formación de combatientes. Había sido un pilar en la recuperación de las capacidades militares de Hamás tras el estallido del conflicto, lo que le convirtió en uno de los objetivos prioritarios de Israel.
Aunque algunas fuentes palestinas aseguran que en el bombardeo también fallecieron su esposa y su nieto, esta información no ha sido confirmada oficialmente. El IDF aseguró haber verificado su muerte y prometió continuar “localizando y eliminando a todos los terroristas implicados en la masacre del 7 de octubre”.
El ataque llegó pocos días después de que las autoridades israelíes hicieran pública la muerte de Ali Saadi Wasfi al‑Agha, líder del Movimiento de los Muyahidines Palestinos, también implicado en crímenes durante el mismo operativo. Ambos fallecimientos resaltan la continuidad de la ofensiva israelí contra los planificadores del 7‑O, más de ocho meses después de la masacre que costó la vida a casi 1.200 personas y secuestró a docenas de civiles y militares.
La eliminación de al‑Issa supone para Israel un nuevo paso en su estrategia de asestar golpes precisos al liderazgo militar de Hamás. En estos momentos, miles de israelíes continúan manifestándose en ciudades como Tel Aviv, Jerusalén y Haifa, exigiendo la liberación de los rehenes que aún se encuentran en Gaza.








Que no quede ni un terrorista de Hamás.