El ministro de Justicia y Presidencia, Félix Bolaños, ha lanzado un duro reproche contra la Conferencia Episcopal Española (CEE), acusándola de actuar “en comunión espiritual y política” con la derecha y ultraderecha tras su petición de adelantar elecciones generales. Según el Gobierno, los obispos han abandonado su neutralidad institucional al reproducir, palabra por palabra, los argumentos de partidos como PP y Vox. En una misiva enviada al presidente de la CEE, Luis Argüello, Bolaños recordó que la jerarquía eclesiástica no se pronunció cuando salpicaron casos de corrupción vinculados al PP, pero sí se manifestó en contra de derechos como el matrimonio igualitario o el aborto.
La controversia estalló después de que Argüello y el portavoz episcopal, César García Magán, respaldaran públicamente un adelanto electoral como “salida al bloqueo institucional” generado por los recientes escándalos que afectan al PSOE, incluidas las investigaciones sobre Santos Cerdán. El ministro consideró esta intervención fuera de lugar para la institución, advirtiendo que la petición coincide con temáticas sensibles para la Iglesia —como los debates sobre reparación a víctimas de abusos o la regulación de las terapias de conversión—, lo que sugiere una estrategia para influir en la agenda política.
En su carta, Bolaños exigió a la Conferencia Episcopal que retome la neutralidad política y evite interferir en el proceso democrático, para proteger el respeto institucional y el bienestar de los grupos más vulnerables. A pesar de las críticas, el Gobierno ratificó su compromiso de mantener el diálogo con la Iglesia, garantizando al mismo tiempo la defensa del interés general.







