Organizaciones del exilio cubano en Estados Unidos han denunciado que Rusia ha reclutado a aproximadamente 20.000 ciudadanos cubanos para participar en la guerra en Ucrania. Según estas fuentes, muchos de estos reclutas fueron engañados con promesas de empleo en la construcción, pero una vez en territorio ruso, fueron obligados a firmar contratos militares y enviados al frente de batalla.
La situación salió a la luz cuando jóvenes como Andorf Velázquez García y Alex Vegas Díaz compartieron testimonios en redes sociales, afirmando que fueron llevados a Rusia bajo la promesa de trabajos civiles y luego forzados a combatir. Estos relatos llevaron al gobierno cubano a investigar y desmantelar una red de tráfico de personas, arrestando a 17 individuos vinculados a estas actividades.
El gobierno de Cuba ha declarado que no forma parte del conflicto bélico en Ucrania y que condena el uso de mercenarios. Sin embargo, informes indican que algunos cubanos han sido reclutados voluntariamente, atraídos por incentivos económicos y la posibilidad de obtener la ciudadanía rusa.
Por su parte, Rusia ha negado oficialmente estar involucrada en el reclutamiento de cubanos, aunque ha reconocido que ciudadanos extranjeros pueden unirse a sus fuerzas armadas de manera voluntaria.
La comunidad internacional observa con preocupación esta situación, que pone de relieve las complejidades del conflicto en Ucrania y las implicaciones éticas del reclutamiento de ciudadanos extranjeros en conflictos armados.







