El rey ha defendido los valores de la Constitución del 78 frente al ruido político y a la discusión exagerada, que crispa a los españoles en los tiempos que corren. También ha aludido a la solidaridad. Ha sido un alegato prudente, que ha alegrado a los partidos constitucionalistas y ha disgustado a los Frankenstein, que protestan por todo menos por lo único que les conviene: la confrontación. No ha sido precisamente un discurso valiente y ha habido referencias explícitas a la tragedia de Valencia, referencias reforzadas por una foto, colocada sobre una mesa, tomada en medio de las labores de rescate en Paiporta, tras la DANA. La monarquía española está mucho más sensibilizada que los políticos por lo ocurrido en Valencia, donde ha recibido el cariño de la gente, al revés que políticos como Sánchez y Mazón, que han concentrado el rechazo de la población afectada. El rey aboga porque las ayudas se hagan realidad cuanto antes y esto es un empujón para los afectados, que se quejan de que las reciben con cuentagotas. Ya digo que no fue un discurso excesivamente valiente, pero el papel de la monarquía es más de templar gaitas que de crear problemas, así que Felipe VI ha optado por dejar la Navidad en paz y por hacer un discurso más conciliador que rupturista, muy en su papel de árbitro de la contienda partidaria. Yo creo que no se le pueden poner demasiadas pegas a la intervención real, en unos momentos en que la política española está ardiendo en los infiernos. Aunque nos quejamos de España, pero no nos hemos fijado en Bélgica, en donde se arman líos por hablar flamenco en territorio valón y al revés, incluso a bordo de un vagón de tren que discurre por el país. Increíble pero cierto. Si el odio español y el disparate alcanzan a Europa, mal asunto y esto no lo arreglarían ni siquiera mil discursos reales. Así que aplaudo a don Felipe por sus palabras, demuestra que es obediente con la Constitución y que modera los excesos de los políticos de su país, en muchas ocasiones analfabetos funcionales que lo que hacen es fomentar el odio y la confrontación entre españoles. Lo cual ha ocurrido toda la vida y ha originado guerras tan terribles y tan absurdas como la guerra civil, que comenzó hace casi 90 años y aún se sigue hablando de ella, como si fueran las guerras del coronel Aureliano Buendía.
El discurso del rey

¿Has encontrado un error? Comunícalo a la redacción.
Lecturas relacionadas

· hora canaria
FirmasTorres se vuelve pa’ Canarias y Sánchez tira de nietos
¿Qué conocimiento de España puede tener un votante que jamás ha pisado España, que no sabría distinguir Cangas del Narcea de Motril…

· hora canaria
FirmasLos paguitas votan a Sánchez
Juvenal ya lo dejó escrito hace dos mil años, que aquel pueblo que antes repartía mandos, legiones y consulados terminó conformándose con…

· hora canaria
FirmasPuertos desembarca en La Laguna
El Partido Popular ha elegido a Pedro Suárez para disputar la Alcaldía de La Laguna. En mi opinión y visto lo visto…

