La provincia de Manabí, en el occidente de Ecuador, atraviesa una nueva ola de violencia tras el asesinato de Leonardo Briones, alias ‘Mexicano’, presunto líder de la banda criminal ‘Los Lobos’. La escalada de homicidios ha encendido las alarmas de las autoridades, que han intensificado los operativos de seguridad en la zona.
El Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas ha informado del refuerzo de patrullajes en sectores conflictivos, accesos viales, puertos, barrios y zonas comerciales. Las operaciones incluyen control de armas, municiones y explosivos, así como tareas de inteligencia en un contexto de estado de excepción vigente en siete provincias del país, incluido Manabí. Esta medida fue decretada por el presidente Daniel Noboa, quien desde inicios de 2024 declaró al país en «conflicto armado interno» ante el avance del crimen organizado.
El asesinato de Briones, ocurrido en plena vía pública junto a su esposa y dos militares retirados que actuaban como escoltas, desató una cadena de ataques letales. Horas después, cinco personas fueron acribilladas en un prostíbulo en el cantón Jaramijó, en un aparente acto de venganza firmado por la banda rival Los Pepes. Esta respuesta habría sido replicada el jueves con otra matanza en Montecristi, que dejó seis muertos y un herido.
A esto se suman otros crímenes en la provincia: el asesinato de un policía y un guardia penitenciario, además del hallazgo de cinco cadáveres en avanzado estado de descomposición, todos jóvenes de Manta desaparecidos tras un viaje a Puerto López.
Solo en la ciudad de Manta se han registrado más de 260 muertes violentas en lo que va de 2025. Las autoridades atribuyen este aumento a la disputa territorial entre bandas narcotraficantes como Los Lobos, Los Choneros y Los Pepes, que operan con creciente violencia.
Ecuador se ha convertido en uno de los países más violentos de América Latina, con un promedio superior a un homicidio por hora. El gobierno, que ha equiparado a las bandas con grupos terroristas, busca contener esta ola criminal que amenaza con desbordar el orden público en varias regiones del país.







