Venezuela y República Dominicana acordaron este domingo iniciar un proceso de normalización gradual de sus relaciones diplomáticas y consulares, rotas desde hace dos años. Así lo anunció el Ministerio de Exteriores venezolano en un comunicado cuyos términos confirmó, en idénticos términos, la cancillería dominicana. El pacto se sustenta en una hoja de ruta que ambas partes desarrollarán de común acuerdo.
El plan se aplicará por fases. En una primera etapa se adoptarán las medidas necesarias para restablecer los servicios consulares, una demanda persistente de las comunidades migrantes, y después se avanzará hacia la plena reanudación de los vínculos diplomáticos conforme a un cronograma que ambos gobiernos fijarán conjuntamente. Caracas justificó la decisión en el interés compartido por reforzar los canales de comunicación institucional y en los lazos históricos de amistad entre los dos países, y ambas partes se comprometieron a conducir el proceso mediante el diálogo y el respeto mutuo.
La ruptura se remonta al 29 de julio de 2024, cuando Venezuela exigió el retiro inmediato de los representantes diplomáticos de siete países, entre ellos República Dominicana, por sus declaraciones sobre las elecciones presidenciales celebradas la víspera. En aquellos comicios, Nicolás Maduro fue proclamado vencedor por un organismo electoral controlado por el chavismo, resultado que el Gobierno de Luis Abinader, aliado de Washington, no reconoció.
El acercamiento se enmarca en lo que el Ejecutivo venezolano describe como un nuevo momento político, abierto tras la captura de Maduro por Estados Unidos el pasado enero. Desde entonces, la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, gobierna con la aceptación de la Casa Blanca en estrecha colaboración con Washington, apertura a la inversión extranjera y retorno paulatino del país a la comunidad internacional. En esa misma línea, Venezuela ha pactado en las últimas semanas la reanudación de relaciones con Chile y Perú, con quienes también había roto en 2024.






