Los líderes de veintidós Estados de la Unión Europea advirtieron de que políticas como la regularización de un número muy elevado de migrantes pueden actuar como factores de atracción, y vincularon la crisis de Ceuta con la reciente sentencia del Tribunal Supremo que confirmó que la legislación española de extranjería no ampara las devoluciones en caliente. Según sostienen los firmantes, esa resolución se ha empleado para desencadenar el ataque en el enclave y abusar del sistema europeo de migración y asilo.
Los veintidós expusieron sus reclamaciones en una carta dirigida a los presidentes del Consejo Europeo y de la Comisión, António Costa y Ursula von der Leyen, y al primer ministro irlandés, Micheál Martin, cuyo país ejerce la presidencia rotatoria del Consejo. La misiva, promovida por Italia junto a Dinamarca, pide convocar con carácter urgente una reunión extraordinaria de los ministros de Interior por videoconferencia para hacer una evaluación común de la crisis, coordinar la respuesta y movilizar los instrumentos comunitarios disponibles. Los firmantes se declaran dispuestos, además, a reforzar o reintroducir controles temporales en las fronteras interiores ante el riesgo de movimientos secundarios.
El texto reclama también apoyo a España para restablecer el control efectivo de la frontera exterior y evitar nuevos cruces descontrolados, en línea con lo que horas antes había solicitado el propio presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, quien pidió una respuesta común y denunció la reacción asimétrica de algunos socios. Von der Leyen, por su parte, celebró como buena noticia el retorno de la mayoría de quienes cruzaron a Ceuta, prueba a su juicio de que la UE dispone de un sistema sólido de control que, aun así, debe reforzarse.
Conviene una matización sobre el calendario: pese a la petición de una videoconferencia urgente, fuentes de la presidencia irlandesa precisaron que por el momento solo está prevista una reunión del mecanismo europeo de respuesta a las crisis a nivel de expertos, sin que figure aún confirmado oficialmente el encuentro de ministros de Interior. El ministro del ramo, Fernando Grande-Marlaska, subrayó que la situación se ha revertido en apenas veinticuatro horas.






