El presidente de LaLiga, Javier Tebas, aseguró que España debería «repensar» su participación en la candidatura del Mundial de 2030, que organizará junto a Marruecos y Portugal, si Gianni Infantino es reelegido presidente de la FIFA y el organismo decide que el país magrebí albergue la final del campeonato. «Por lo menos hay que repensar la situación nuestra con el Mundial. Yo tengo claro, no sé si salirse o no, pero repensar todo lo que estamos haciendo en el Mundial, sí», declaró tras participar en el World Football Summit celebrado en Madrid.
Tebas no ahorró críticas hacia el máximo dirigente del fútbol mundial. «Infantino no es creíble» y «sería una vergüenza que continuase», afirmó el presidente de LaLiga, que lleva años enfrentado al suizo y que ahora ha entrado de lleno en la pugna por el reparto de los grandes partidos del torneo.
El origen de la polémica está en las palabras del presidente de la Federación Real Marroquí de Fútbol, Fouzi Lekjaa, que también es miembro del Consejo de la FIFA. Lekjaa aseguró en un acto que la final del Mundial 2030 se jugaría en suelo marroquí, en el nuevo estadio de Casablanca, con capacidad para más de 100.000 espectadores. La FIFA respondió con un frío «la decisión se adoptará a su debido tiempo», sin confirmar ni desmentir.
Tebas cuestionó directamente la versión del organismo. «El problema es que no lo ha dicho un periodista; lo ha dicho Lekjaa, miembro del Consejo de la FIFA. ¿Quién miente aquí?», planteó, para subrayar el peso de quien hizo el anuncio y las dudas que, a su juicio, rodean la transparencia del proceso de decisión sobre las sedes.
El trasfondo del choque son unas informaciones publicadas en agosto por The Times, según las cuales Infantino habría ofrecido a Marruecos la final del Mundial 2030 a cambio de apoyo para prolongar su mandato al frente de la FIFA. El dirigente suizo buscará su reelección en el Congreso del organismo previsto para el 18 de marzo de 2027, que se celebrará precisamente en Rabat, con el respaldo de la monarquía marroquí y de la Confederación Africana de Fútbol.
Infantino afronta esa votación tras semanas convulsas, después de que su proyecto para privatizar una parte del Mundial fuera rechazado por la UEFA y la Concacaf y quedara paralizado. La candidatura ibérico-marroquí, aprobada en 2024, reparte la organización de un torneo que se disputará en seis países y tres continentes, con tres partidos simbólicos en Argentina, Paraguay y Uruguay para conmemorar el centenario del primer Mundial, jugado en 1930.
La disputa por la final ha tensado una candidatura que hasta ahora se presentaba como un ejemplo de cooperación entre España, Portugal y Marruecos. Las palabras de Tebas, que llegan además mientras la Federación Española atraviesa su propia crisis institucional, elevan la presión sobre un reparto de sedes que la FIFA aún no ha cerrado y que amenaza con convertirse en un pulso diplomático y deportivo entre Madrid y Rabat.






