miércoles, 12 agosto,2026

Suecia advierte de que la regularización española puede repetir la crisis migratoria de 2015

El primer ministro sueco, Ulf Kristersson, tacha de "muy mala idea" la medida del Gobierno de Sánchez y avisa de que Suecia se vería especialmente afectada por el desplazamiento de migrantes hacia el norte

El primer ministro de Suecia, el conservador Ulf Kristersson, ha calificado de «muy mala idea» la regularización extraordinaria de inmigrantes impulsada por el Gobierno de Pedro Sánchez, al considerar que una medida de esa magnitud podría desencadenar una nueva crisis migratoria en Europa similar a la de 2015. Así lo expuso en una entrevista con el diario Financial Times publicada este martes, en la que advirtió de la necesidad de extremar la cautela para no repetir aquel episodio. «Tenemos que ser muy, muy cuidadosos para no actuar de una manera que se acerque siquiera a lo que sucedió en 2015», afirmó.

El mandatario sueco sostiene que las decisiones de un solo Estado miembro pueden terminar afectando al conjunto de la Unión Europea, dado que las fronteras interiores del espacio Schengen han desaparecido en la práctica. En ese sentido, subrayó que su país se vería perjudicado de forma especial, porque la experiencia demuestra que muchas de las personas que llegan al sur del continente acaban desplazándose hacia el norte, como ocurrió hace una década. Kristersson reveló además que ya trasladó personalmente a Sánchez su desacuerdo con la medida, a la que se han acogido en torno a 1,2 millones de personas.

El propio primer ministro matizó, no obstante, el alcance real de la regularización. La medida española concede permiso de residencia y de trabajo únicamente en España, y no habilita para residir o trabajar en el resto de la Unión Europea, un punto que sus defensores esgrimen frente a las críticas. Kristersson, en cambio, considera que la amnistía brinda a esas personas la posibilidad de moverse por territorio europeo y alterar así los incentivos migratorios en un espacio de libre circulación.

Las palabras del dirigente sueco se suman a la creciente presión de varios socios europeos sobre la política migratoria española a raíz de la crisis de Ceuta, donde a finales de julio entraron decenas de miles de personas desde Marruecos, la mayoría devueltas después. Llegan además apenas un día después del comunicado conjunto de las primeras ministras de Italia y Dinamarca, Giorgia Meloni y Mette Frederiksen, que vincularon la inmigración descontrolada con el aumento de la delincuencia y la saturación de los servicios públicos. No es la primera vez que Kristersson se pronuncia sobre España: durante la avalancha de Ceuta ya reclamó al Gobierno que actuara con rapidez para recuperar el control. El dirigente afronta este debate con la vista puesta además en las elecciones suecas de septiembre, en las que la inmigración es uno de los ejes de la campaña.

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LECTOR AL HABLA