Jannik Sinner ganó este domingo la final del Masters 1000 de Montecarlo ante Carlos Alcaraz por 7-6 (5) y 6-3 en dos horas y 15 minutos, y de un golpe resolvió varias cuentas pendientes. Primer título en tierra batida de su carrera en un Masters 1000, primera final ganada en Montecarlo, cuarto Masters 1000 consecutivo y recuperación del número uno del mundo, que le arrebata a Alcaraz cinco meses después de haberlo perdido.
El partido tuvo el viento como protagonista incómodo en la pista Rainier III y a Alcaraz como favorito sobre una superficie que domina como nadie en los últimos tiempos. El español entró al torneo con una temporada brillante, completando el Grand Slam de carrera en el Open de Australia en febrero, y llegó a la final como campeón defensor. Pero el italiano le había ganado en las ATP Finals de noviembre, y ese estado de confianza se notó desde el primer punto.
El primer set fue un ejercicio de tensión sostenida. Alcaraz se adelantó con un break temprano pero Sinner igualó casi de inmediato, y así transcurrió el parcial hasta el tie-break, donde el español encadenó errores y remató con una doble falta que entregó el set al italiano. La historia del segundo set fue casi un calco del primero: Alcaraz rompió para ponerse 3-1, pero Sinner ganó los cinco juegos siguientes sin soltar el saque, apoyado en su solidez de fondo y en los 45 errores no forzados que sumó el murciano durante todo el partido, muy por encima de su media habitual.
Con este resultado, Sinner se convierte en el tercer jugador de la historia, junto a Djokovic y Nadal, en ganar cuatro Masters 1000 consecutivos. También iguala a Alcaraz con ocho títulos de esta categoría. Sinner suma ya 13.350 puntos en el ranking, frente a los 13.240 del español, y con el cambio de número uno se lleva también la ventaja en semanas como líder mundial, donde ambos llegaban empatados a 66.
Para Alcaraz, el horizonte inmediato es complicado. En las próximas semanas tiene que defender más de 3.000 puntos entre Barcelona, Roma y Roland Garros, mientras que Sinner solo defiende 1.950. El duelo por el número uno no ha terminado, pero por ahora el italiano lleva la delantera.







