El italiano Jannik Sinner renunció este domingo a competir en el Masters 1.000 de Cincinnati por los problemas que arrastra en la rodilla derecha, según informó el propio torneo. El número uno del mundo, que tampoco había disputado el Masters 1.000 de Montreal, comunicó su baja tras valorar su estado con el equipo médico. «Después de consultar con mis médicos y mi equipo, tengo que anunciar que debo retirarme del Masters 1.000 de Cincinnati», señaló en un comunicado recogido por la ATP.
El tenista transalpino explicó que, pese al trabajo de recuperación de los últimos días, todavía no se encuentra en condiciones de afrontar un torneo de esta exigencia. «Me ha estado molestando la rodilla derecha y, aunque hemos trabajado intensamente con mi equipo médico, tengo que aceptar que aún no estoy preparado para competir», indicó. El torneo, del que fue campeón en 2024, le deseó una pronta recuperación y le emplazó a volver el próximo año.
Sinner puso el foco en llegar en las mejores condiciones al último gran objetivo de la temporada. «Estoy muy decepcionado por no poder jugar en Cincinnati. No veo la hora de volver el próximo año y ahora estoy concentrado en prepararme para el US Open», afirmó. El último Grand Slam del curso se disputa en Nueva York entre el 30 de agosto y el 13 de septiembre, una cita en la que el italiano defiende título y, con él, buena parte de su liderato en la clasificación.
La baja se suma a la de Carlos Alcaraz, que también renunció al torneo de Ohio, lo que priva a Cincinnati de los dos grandes dominadores del circuito. El último partido oficial de Sinner fue la final de Wimbledon, en la que se impuso a Alexander Zverev y conquistó el quinto Grand Slam de su carrera. Su ausencia, unida a las molestias físicas que arrastra desde entonces, abre un interrogante sobre su puesta a punto de cara al Abierto de Estados Unidos.






