El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha debutado en la Conferencia de Seguridad de Múnich con un discurso que marca distancias con la actual estrategia de rearme de las grandes potencias. Frente al aumento de la tensión bélica global, el jefe del Ejecutivo español ha abogado por priorizar la inversión en valores democráticos y multilateralismo en lugar de en arsenales atómicos. Sánchez ha sido tajante al afirmar que la escalada nuclear no garantiza protección frente a amenazas como la que representa Vladímir Putin, a quien ha definido como una amenaza real para la estabilidad de Europa.
Durante su intervención, Sánchez ha aportado cifras para dimensionar lo que considera un error histórico: el gasto mundial en armamento nuclear supera los 11 millones de dólares cada hora. El presidente ha puesto el foco en la enorme inversión proyectada por países como Estados Unidos, que destinará 946.000 millones de dólares a su capacidad atómica en la próxima década, y ha instado a las potencias a negociar un nuevo tratado de no proliferación tras la reciente expiración del acuerdo START.
A pesar de su rechazo a la carrera nuclear, Sánchez ha reconocido la necesidad de que Europa refuerce su autonomía estratégica y su capacidad de defensa convencional. En este sentido, ha propuesto avanzar sin demora hacia la creación de un auténtico ejército europeo, asegurando que este proyecto debe ser una realidad inmediata y no un objetivo a diez años vista. Ha recordado además que, bajo su mandato, España ha triplicado su inversión en defensa y ha duplicado su presencia en misiones de la OTAN, demostrando el compromiso del país con la seguridad colectiva.
El discurso del mandatario español se desmarca de la tendencia de otras potencias occidentales que ven en la disuasión nuclear la única respuesta posible al contexto geopolítico actual. Sánchez ha concluido apelando a las instituciones internacionales para frenar una deriva armamentística que, a su juicio, ignora las lecciones del pasado y añade incertidumbre en un mundo ya condicionado por los riesgos de la inteligencia artificial.







