jueves, 30 julio,2026

Rusia ordena la busca y captura de Pável Dúrov, fundador de Telegram, que responde con una peineta

El Servicio Federal de Seguridad de Rusia, el FSB, emitió este miércoles una orden internacional de busca y captura contra Pável Dúrov, fundador y director ejecutivo de Telegram, al que acusa de «complicidad con el terrorismo» en el marco de una investigación penal. De ser hallado culpable bajo la legislación antiterrorista rusa, el empresario, de 41 años, podría enfrentarse a una pena de cadena perpetua.

El FSB sostiene que Telegram, en violación de las leyes rusas, no eliminó numerosos canales, chats y bots de la plataforma que, según Moscú, eran utilizados por los servicios de inteligencia ucranianos y por organizaciones extremistas para coordinar sabotajes, atentados, asesinatos y ciberfraudes en territorio ruso. El organismo asegura que agentes ucranianos se hacían pasar por mujeres en la aplicación para engañar a sus víctimas, recibir transferencias y después extorsionarlas, obligándolas a cometer atentados contra agentes del orden e infraestructuras energéticas y de transporte. Según el FSB, desde julio de 2025 han sido detenidas al menos 46 personas de entre 12 y 22 años en el marco de estas investigaciones.

La respuesta de Telegram fue inmediata y desafiante. La cuenta oficial de la plataforma en la red social X publicó una fotografía del propio Dúrov levantando el dedo corazón hacia la cámara, sin acompañarla de ninguna declaración. La imagen no es nueva: el fundador ya la había utilizado en 2011, cuando el holding ruso Mail.ru intentó absorber VKontakte, la red social que Dúrov había creado y que se conocía como el Facebook ruso.

El enfrentamiento entre Dúrov y el Kremlin se remonta a más de una década. Nacido en San Petersburgo, ciudad natal de Vladímir Putin, fundó VKontakte en 2006, pero en 2014 fue forzado a vender sus acciones y abandonar la compañía tras negarse a censurar a los grupos opositores que organizaron las protestas antigubernamentales de 2011. Ese mismo año creó Telegram, hoy una de las plataformas de mensajería más utilizadas del mundo, con más de 1.000 millones de usuarios mensuales, y estableció su sede en Dubái. La aplicación llegó a estar bloqueada en Rusia entre 2018 y 2020.

La orden rusa se suma a los problemas judiciales que Dúrov ya afronta en Europa. Titular de pasaportes francés y emiratí, fue detenido en París en 2024 e imputado por no actuar contra la difusión de contenidos delictivos en su plataforma. La justicia francesa le impuso una fianza de cinco millones de euros y le prohibió salir del país sin autorización, aunque después obtuvo flexibilizaciones que le permitieron trasladarse a Dubái. Según su abogado ruso, citado por la agencia TASS, Moscú podría arrestarle en ausencia y solicitar después su extradición a través de Interpol, un escenario improbable dada la falta de cooperación judicial en el actual contexto geopolítico.

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LECTOR AL HABLA