domingo, 13 septiembre,2026

Regulación excesiva o desregulación

En una discusión sin parangón en mi cueva, discutí con uno de esos a los que llaman empresauro, más por estilo de negocio que de edad, sobre la siempre valentía y, a su vez, ignorancia de quienes compran sin pensar e invierten sin razonar.

Discutíamos porque estaba muy interesado en la compra de un local o restaurante cerca de su cueva donde realizar su sueño de poner platos de comida a cambio de un precio y contratar a diversas personas para que le ayudaran a prestar el servicio.

Sus números daban, sus gastos controlados, sus ideas optimistas, pero ninguna hipótesis. Le dije a Añaterve: tienes más optimismo y fe que un socialista que se presenta como concejal al Ayuntamiento de Ceuta. Le hice dos apreciaciones de calado, tras las cuales me miró con ojos de cordero degollado.

En primer lugar, le pregunté si había hecho un cálculo de costes con un aumento del 35% por el aumento de los precios de la energía (sobre todo, por problemas de suministro de petróleo a partir de octubre y por la subida del gas, no inferior al 50%), lo cual conllevaría un aumento del IPC de entre el 5 y el 7% anual y la revisión de contratos de alquiler, hipotecas, suministros generales y alimentos. En segundo lugar, le pregunté si tenía un asesor o despacho que le hubiera dado a leer el borrador, de fecha 16 de marzo de 2026, del anteproyecto de ley de prevención de riesgos laborales, el Estatuto de los Trabajadores y el Reglamento de los Servicios de Prevención, aprobado por el RD 39/1997. Su mirada perdida me indicó que no y que ni sabía de la nueva y necesaria valoración psicológica y física de los trabajadores y de la posibilidad de que un trabajador se ausente de su puesto de trabajo en caso de entender que está en riesgo su salud física y psíquica, sin necesidad de baja previa.

La verdad es que, cuando miro desde aquí arriba, ahora más acompañado desde que abrieron el refugio, a esos valientes, dispuestos a crear empleo y valor, no les tengo envidia, aunque sí respeto. Los noto increíblemente valientes, en primer lugar, con cierta ignorancia supina, pero propia de quien tiene más fe en la buena marcha económica en general que en el certificado de las Joyas de ZP.

Si eres empresario, toma precauciones, controla la deuda, mira ofertas de suministro, cuentas bancarias, servicios generales, apóyate en la IA, busca ayuda y actívate porque, si el bono americano a 10, 20 y 30 años no miente, el francés rompe el 5% y el español supera en breve el 4%, tendremos un Euríbor en niveles importantes (hoy superior al 3,10%) y contracción de la demanda de bienes y servicios, y tú no estás para regalar dinero, más de lo que ya haces.

Actívate ya. Quizás en noviembre o diciembre inyecten más dinero a la economía y traten de volver a hacer una inyección masiva de liquidez tipo 2008-2010, pero ahora mismo recuerda: comienza a bajar el precio de la vivienda en medio mundo, suben los tipos, sube la energía y hay problemas de suministros. Y cuando lleguen las hostias, tendrás tiempo para llorar o para reír, según cómo hayas amortiguado el golpe, porque el empresario de futuro es ágil, flexible y controla claramente los costes, y el empresauro volverá a llorar ante su desidia e ineficacia.

Vive en paz, pero prepárate para la “guerra”: se acerca tu momento diferencial. Cómo lo acometas hará que vivas un nuevo futuro.

Me vuelvo a la cueva, que vienen alemanes por Montaña Blanca.

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LECTOR AL HABLA