lunes, 6 julio,2026

Polonia emite una orden de detención europea contra Pablo González, acusado de espionaje

El Tribunal de Apelación de Varsovia ha dictado una orden de detención y entrega contra el periodista hispanorruso Pablo González, también conocido como Pavel Rubtsov, acusado de espionaje al servicio del GRU, el servicio de inteligencia militar ruso. La resolución, adoptada en un auto de fecha 11 de marzo de 2026 y publicada por el diario polaco Rzeczpospolita, es el paso previo y legalmente necesario para activar una búsqueda y captura internacional del acusado, quien no ha comparecido en ninguna de las vistas del proceso que se sigue contra él en Varsovia.

González no se ha presentado a ninguna de las tres fechas señaladas para el inicio del juicio oral, el 25 de noviembre de 2025, el 25 de febrero de 2026 y las convocatorias posteriores, a pesar de que las citaciones se enviaron a domicilios en España, Polonia y Rusia. La jueza portavoz del Tribunal de Distrito de Varsovia, Ewa Leszczyńska-Furtak, explicó que el tribunal ha ordenado la prisión preventiva por un periodo de tres meses a contar desde la fecha de detención, trámite imprescindible para poder cursar a continuación la orden de búsqueda internacional. Si en ese plazo no es detenido, el Tribunal de Distrito podrá emitir la orden de busca y captura y, además, solicitar su inclusión en la lista roja de Interpol.

Su defensa polaca ha recurrido la decisión alegando que el tribunal da por supuesto que González se encuentra en paradero desconocido sin haber agotado las vías para localizarle. El recurso estaba pendiente de resolución en mayo. Sin embargo, los propios actos del acusado complican esa versión: en noviembre de 2025 el propio González reaccionó con ironía desde sus redes sociales a la primera sesión del juicio en la que no se presentó, lo que confirma que conocía el proceso.

El caso arrancó el 28 de febrero de 2022, cuando González fue detenido en Rzeszów, cerca de la frontera con Ucrania, donde decía haber acudido a cubrir el inicio de la invasión rusa. La Agencia de Seguridad Interior polaca le acusó de ser un agente del GRU infiltrado durante años en redes de oposición rusa en Europa, utilizando sus credenciales periodísticas como cobertura. Pasó dos años y cinco meses en prisión preventiva en Polonia sin que llegara a celebrarse el juicio y fue liberado en agosto de 2024 al ser incluido en el histórico intercambio de presos entre Rusia y varios países occidentales promovido por la Administración Biden. A su llegada a Moscú fue recibido por el propio Putin, lo que en Polonia fue leído como una confirmación de su vínculo con el Kremlin.

Desde entonces vive en Rusia. Si González pisa suelo europeo, cualquier país miembro de la UE estaría obligado a detenerle y entregarlo a Polonia, donde se enfrenta a una pena de entre 10 y 15 años de prisión si es declarado culpable de espionaje, desinformación y reconocimiento operativo.

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LECTOR AL HABLA