La vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha confirmado que el proyecto de los Presupuestos Generales del Estado (PGE) para 2026 está preparado técnicamente, aunque ha precisado que no será ella quien lo presente en las Cortes. Su salida del Ejecutivo central es ya inminente tras la convocatoria de elecciones en Andalucía para el próximo 17 de mayo, unos comicios en los que Montero concurrirá como candidata del PSOE para intentar recuperar la Junta.
En sus últimas intervenciones ante los medios y en el Consejo de Ministros, Montero ha defendido que el trabajo de elaboración de las cuentas públicas está hecho, pero que la responsabilidad de iniciar la tramitación parlamentaria y defender el proyecto recaerá en la persona que Pedro Sánchez designe para sustituirla al frente de la cartera de Hacienda. Esta decisión supone que, por tercer año consecutivo, España afronta la posibilidad de una nueva prórroga presupuestaria si el relevo en el ministerio y las negociaciones con los socios de investidura no se agilizan en los próximos meses.
El Partido Popular ha calificado la gestión de Montero como un fracaso, acusándola de abandonar el Gobierno sin haber cumplido con la obligación constitucional de presentar unos Presupuestos en tiempo y forma. Fuentes del grupo popular señalan que la ministra se marcha a la campaña andaluza dejando las cuentas del Estado en el aire y sin haber resuelto la reforma del sistema de financiación autonómica, un tema de especial calado en el debate político andaluz.
Pese a abandonar sus responsabilidades en el gabinete de Sánchez, Montero mantendrá su acta de diputada en el Congreso hasta que se constituya el nuevo Parlamento de Andalucía tras las elecciones de mayo. El Gobierno, por su parte, prepara una remodelación que deberá ejecutarse en los próximos días para cubrir la vacante de una de sus figuras con mayor peso político y capacidad de interlocución con los grupos parlamentarios.







