La formación política Más Madrid ha procedido a registrar en el Ministerio del Interior tres nuevas marcas electorales con el objetivo de blindar diferentes opciones de nombre para el espacio a la izquierda del PSOE. Las denominaciones elegidas son Frente Popular, Nuevo Frente Popular y Frente Amplio.
La elección de estos nombres ha generado estupor debido a su profunda carga histórica y simbólica. En concreto, las marcas Frente Popular y Nuevo Frente Popular remiten directamente a la coalición de partidos de izquierda que ganó las elecciones en febrero de 1936, meses antes del inicio de la Guerra Civil española. Por su parte, la denominación Frente Amplio evoca el modelo de unidad utilizado por la izquierda en países como Uruguay o Chile. Desde Más Madrid justifican este registro como una medida de precaución técnica para evitar que terceros puedan utilizar estas siglas, aunque admiten que el concepto de frente es el que mejor define la voluntad de aglutinar a diferentes fuerzas ante el avance de la derecha.
La decisión de registrar estas siglas se enmarca en la reconfiguración del espacio que hasta ahora ocupaba Sumar. La plataforma de Yolanda Díaz atraviesa un momento de debilidad tras los últimos resultados electorales y las tensiones internas entre las organizaciones que la componen. Con este paso, Más Madrid toma la iniciativa y se posiciona como el actor principal para liderar la negociación de una futura coalición, marcando el terreno sobre la identidad visual y política que debería tener el nuevo proyecto. Los de Mónica García apuestan por fórmulas que enfatizan la unidad de acción y la confrontación ideológica directa, utilizando referentes históricos que apelan a la movilización de su base electoral más movilizada.
A pesar del revuelo causado por la recuperación de términos vinculados a la política de los años treinta, fuentes de la formación insisten en que se trata de un trámite preventivo habitual en los periodos preelectorales. No obstante, la confirmación de estos registros ha sido recibida con críticas desde los sectores conservadores, que acusan al partido de buscar la polarización y rescatar fantasmas del pasado. El registro de estas marcas sitúa a Más Madrid en una posición de ventaja táctica frente a otras fuerzas como Izquierda Unida o Podemos, que también intentan definir su papel en un hipotético nuevo frente común de cara a las urnas.







