La Confederación Española de Empresarios de Estaciones de Servicio (Ceees) ha solicitado formalmente al Gobierno una reducción temporal de la carga impositiva que grava los combustibles para frenar el impacto de la crisis energética derivada del conflicto en Oriente Medio. La patronal advierte de que la inestabilidad en el Golfo y los recientes ataques a infraestructuras petrolíferas están impulsando el precio del barril de Brent a niveles que amenazan con colapsar el consumo interno y la viabilidad de muchas pequeñas y medianas empresas del sector minorista de carburantes.
La petición de la Ceees se centra en una rebaja de los tipos del IVA y una revisión a la baja del Impuesto Especial sobre Hidrocarburos, siguiendo el modelo de las medidas de alivio adoptadas durante crisis energéticas previas. Los empresarios argumentan que el precio de la gasolina y el gasóleo en los surtidores españoles ha experimentado una subida constante en las últimas semanas, lo que no solo perjudica al bolsillo de los ciudadanos, sino que incrementa los costes logísticos de transporte, alimentando una nueva espiral inflacionista en productos de primera necesidad.
Desde la confederación se subraya que las estaciones de servicio no son las beneficiarias de estos incrementos, sino que actúan como meros recaudadores de unos impuestos que suponen casi la mitad del precio final que paga el consumidor. La patronal considera que el Ejecutivo debe actuar con rapidez para evitar que la incertidumbre geopolítica se traduzca en una parálisis económica en España. En este sentido, proponen recuperar la bonificación directa o establecer un sistema de precios máximos que permita estabilizar el mercado mientras persista la situación de excepcionalidad en la región productora.
El Ministerio de Hacienda, por su parte, mantiene de momento una actitud de prudencia ante esta solicitud, evaluando el impacto que una reducción de la recaudación tendría en las cuentas públicas dado el incremento del gasto en defensa y seguridad. No obstante, los empresarios de las gasolineras insisten en que una intervención fiscal a tiempo evitaría daños mayores a largo plazo en el tejido productivo y garantizaría la movilidad de los trabajadores. La Ceees espera que el Gobierno incluya esta demanda en el próximo paquete de medidas de respuesta a la crisis internacional que se debatirá en el Consejo de Ministros.







