El presidente del FC Barcelona, Joan Laporta, ha anunciado que el partido de LaLiga que enfrentará este jueves al conjunto azulgrana con el Athletic Club en el Camp Nou tendrá un marcado carácter reivindicativo. El dirigente confirmó que el club promoverá un acto de «exaltación de la estelada» en el estadio, en respuesta a la actuación policial contra aficionados barcelonistas registrada el pasado domingo en Elche. Además, el Barça ha decidido suspender el homenaje que tenía previsto rendir a los ocho futbolistas de la plantilla que se proclamaron campeones del mundo con España el pasado julio.
Laporta defendió la presencia de la bandera independentista como una cuestión de derechos fundamentales. El presidente reivindicó que la estelada forma parte de la libertad de expresión y que representa la forma de pensar de muchos culés y catalanes, y recordó que España se define como un estado social y democrático de derecho en el que ese derecho está reconocido por la Constitución. Con ese argumento, el club anima a su afición a exhibir la enseña en las gradas del Camp Nou, en un gesto de protesta que va más allá de lo estrictamente deportivo.
El detonante de la decisión fueron los incidentes de la previa del Elche-Barça. Laporta condenó con dureza la actuación desproporcionada de los agentes de la Policía Nacional, que retiraron esteladas a los aficionados y, según denunció el club, agredieron a un socio barcelonista por portar una de esas banderas. El presidente aseguró que la entidad se ha puesto a disposición del socio y de su familia, y reclamó que, una vez confirmados los hechos, la actuación policial tenga consecuencias. El caso, difundido a través de un vídeo viral, ya había motivado la denuncia de los partidos independentistas Junts, ERC y la CUP, que exigieron explicaciones al Ministerio del Interior.
La contrapartida de la decisión, la suspensión del homenaje a los campeones del mundo, no ha estado exenta de lecturas polémicas. El club dará marcha atrás en el reconocimiento previsto para los ocho jugadores azulgranas que conquistaron el Mundial con la selección española, un gesto que enlaza la protesta por la estelada con la delicada relación entre el catalanismo del entorno del club y los símbolos de la selección española. La coincidencia de ambas medidas en la misma jornada refuerza el mensaje reivindicativo que Laporta quiere imprimir a la velada.
Laporta afronta la recta final de su mandato con la vista puesta en su reelección y con asuntos espinosos sobre la mesa, desde el eterno culebrón del regreso al Camp Nou, que sigue jugándose con aforo reducido a la espera de los permisos municipales, hasta la tensión con el Athletic por el mercado de fichajes y el interés del club en incorporar a Julián Álvarez. La conversión del duelo ante los bilbaínos en un acto político añade un ingrediente más a una temporada que, dentro y fuera del campo, se anticipa especialmente movida para la entidad azulgrana, en la que el presidente ha optado por situarse al frente de una reivindicación que trasciende el terreno de juego.






