Un nuevo informe de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil revela que la expresidenta de Adif, Isabel Pardo de Vera, eliminó parte del contenido de su teléfono móvil oficial. Según los investigadores, el borrado afecta específicamente a datos correspondientes al periodo temporal en el que se produjeron los hechos que ahora investiga la Justicia. Este hallazgo se produce tras el análisis minucioso de los dispositivos intervenidos a la ex alto cargo, quien se encuentra bajo el foco por su presunta relación con la trama de adjudicaciones irregulares de mascarillas durante la pandemia.
Los agentes concluyen en sus diligencias que Koldo García, exasesor del entonces ministro de Transportes José Luis Ábalos, se habría valido de Pardo de Vera para materializar presuntos amaños en contratos públicos. El informe detalla cómo la estructura de la trama utilizaba los contactos en los niveles más altos de la administración para agilizar trámites y asegurar adjudicaciones a la empresa Soluciones de Gestión. En este sentido, la Guardia Civil destaca que Koldo García facilitó el contacto de un directivo de la empresa beneficiaria al director general de Gestión de Personas de Adif, Michaux Miranda, tan solo un día antes de que se formalizara el contrato de 12,5 millones de euros.
La investigación también pone de manifiesto la estrecha relación y el intercambio de favores entre los implicados. Tras prestar declaración por primera vez en relación con el contrato de las mascarillas, Isabel Pardo de Vera llegó a ofrecer su propia abogada a José Luis Ábalos. En las comunicaciones analizadas, la expresidenta de Adif comentaba al exministro su situación procesal afirmando que no estaba en la investigación que se supiera, un movimiento que los investigadores interpretan como un intento de coordinar estrategias de defensa ante el avance de las pesquisas judiciales.
El papel de Michaux Miranda resulta fundamental en el esquema descrito por la UCO, ya que fue el encargado de gestionar los trámites administrativos que permitieron la transacción millonaria en tiempo récord. El cruce de mensajes y llamadas entre Koldo García, Pardo de Vera y Miranda dibuja, según el instituto armado, una red de influencias que puenteó los controles habituales de la administración pública. Con la confirmación del borrado de mensajes en el terminal de Pardo de Vera, el juez de la Audiencia Nacional deberá determinar ahora si esta acción constituye un delito de obstrucción a la justicia o destrucción de pruebas en el marco de la instrucción.







