Los servicios de inteligencia de Estados Unidos han advertido a España, Francia e Italia de una posible operación rusa con drones lanzados desde el mar contra alguno de los tres países, según una información del diario El Mundo firmada por el corresponsal Xavier Colás. El plan atribuido a Moscú contemplaría disparar drones Gerbera desde barcos situados en el Mediterráneo para atacar aeropuertos, puertos u otras infraestructuras críticas.
El Gerbera es un dron de fabricación rusa con una autonomía de hasta 600 kilómetros, una velocidad cercana a los 160 kilómetros por hora y una carga explosiva de entre cuatro y cinco kilos. Oculto en un buque mercante, podría despegar a unos cientos de kilómetros de la costa y alcanzar objetivos en tierra sin necesidad de una ofensiva convencional, lo que dificultaría su detección.
La advertencia habría surgido tras el viaje que el director de la CIA, John Ratcliffe, realizó a Moscú el pasado 25 de agosto, en el que trasladó al Kremlin un mensaje para que evitara cualquier agresión contra territorio de la OTAN. Washington compartió después con varios gobiernos europeos información sobre una posible escalada dirigida al sur del continente.
El informe vincula la elección de estos tres países no a su cercanía geográfica, sino a su calendario político. España, Francia e Italia afrontan procesos electorales relevantes en 2027, y el documento sugiere que Moscú podría aprovechar una operación limitada pero espectacular para aumentar el miedo, alimentar el cansancio provocado por la guerra de Ucrania y explotar las divisiones internas de esas sociedades.
El analista británico Keir Giles, especializado en estrategia militar rusa, sostiene que Moscú buscaría «el punto más débil de Europa» y no necesariamente los países de primera línea. Giles sitúa a España entre los más vulnerables, al considerar que no ha invertido en sistemas integrados de defensa aérea y antimisiles adecuados para esta amenaza, a diferencia de Francia e Italia, que disponen del sistema SAMP/T, aunque tampoco cubren la totalidad de su territorio.
La alerta encaja con una campaña rusa de sabotajes, provocaciones y operaciones por debajo del umbral de la guerra abierta que otros servicios europeos vienen señalando. El servicio de inteligencia de defensa danés publicó este jueves una evaluación en la que prevé que Rusia intensifique su guerra híbrida en los próximos meses, con ciberataques, sabotajes contra infraestructuras esenciales y acciones para dificultar el envío de ayuda militar a Ucrania.
La posibilidad de que ese patrón se extienda al Mediterráneo rompe la percepción de distancia que durante años situó al sur de Europa al margen del riesgo. El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, ya advirtió de que un misil ruso tardaría apenas diez minutos más en llegar a Madrid que a Varsovia. Analistas bálticos, sin embargo, piden no exagerar la inminencia de una escalada, y las valoraciones sobre el momento y la probabilidad de un ataque difieren entre los distintos servicios de inteligencia europeos.






