El primer ministro húngaro, Péter Magyar, afirmó que las negociaciones con Ucrania sobre los derechos de la minoría húngara en ese país avanzan de forma muy positiva y concluirán pronto, con lo que se desbloquearía el prerrequisito para que Budapest dé luz verde a que comience el proceso de adhesión de Kiev a la UE. Magyar hizo estas declaraciones en Berlín junto al canciller alemán Friedrich Merz y expresó su expectativa de poder cerrar las conversaciones a nivel técnico esta misma semana.
«Los húngaros que viven en Ucrania no piden más que derechos fundamentales. No hay necesidad de armar un gran revuelo, porque el acuerdo está cerca», afirmó Magyar. El primer ministro húngaro se mostró dispuesto a reunirse con el presidente Zelenski a principios de la semana siguiente, condicionado a que antes se alcance un acuerdo sobre los derechos culturales y lingüísticos de la minoría húngara, que cifró en unas 100.000 personas concentradas en la región de Transcarpacia.
Magyar había precisado semanas atrás que la protección de esa minoría es una condición «sine qua non» y que debe quedar resuelta antes de que se abra el primer capítulo de las negociaciones de adhesión de Ucrania a la Unión Europea. El cambio de tono respecto a los tiempos de Viktor Orbán es notable: Magyar ha pasado de bloqueo sistemático a negociación activa.
Al mismo tiempo, la Unión Europea y Moldavia reforzaron este martes su cooperación en educación, empleo y políticas sociales con miras a la adhesión del país en 2028. Las dos partes acordaron nuevas medidas para acercar los sistemas moldavos a los estándares comunitarios. Moldavia inició las negociaciones de adhesión en junio de 2024 y es, junto a Ucrania, uno de los candidatos con calendario más ambicioso dentro del proceso de ampliación que Bruselas trata de acelerar desde el inicio de la guerra.






