Benjamin Netanyahu anunció este jueves que ha ordenado al Gabinete israelí iniciar negociaciones directas con Líbano «lo antes posible», con dos objetivos sobre la mesa: el desarme de Hizbulá y el establecimiento de relaciones pacíficas entre ambos países. La primera reunión, según adelantó Axios, tendrá lugar la próxima semana en el Departamento de Estado en Washington, con los embajadores de ambos países como representantes y la delegación estadounidense como anfitriona.
Apenas un día antes, Israel había lanzado una de las ofensivas más intensas de las últimas semanas sobre el Líbano, con más de 300 muertos y más de 1.100 heridos en un solo día. Esta misma mañana, Netanyahu aseguraba que continuarían «golpeando a Hizbulá con fuerza, precisión y determinación» hasta que los residentes del norte de Israel recuperaran la seguridad. Pocas horas después llegó el anuncio de las negociaciones.
Estados Unidos e Irán acordaron este miércoles una tregua de dos semanas que abre la puerta a conversaciones más amplias. El presidente del Parlamento iraní afirmó que el Líbano queda incluido en esa tregua, mientras Washington lo negó explícitamente. La presión internacional sobre Israel se intensificó de forma inmediata tras los bombardeos del miércoles sobre Beirut: la Unión Europea los calificó de «escalada muy grave e inaceptable», y Pakistán, que ejerce de mediador en el acuerdo entre Washington y Teherán, condenó «enérgicamente» los ataques israelíes sobre el país árabe.
El Gobierno libanés lleva semanas pidiendo un diálogo directo con Israel para detener la ofensiva. El primer ministro Nawaf Salam ordenó reforzar el control sobre Beirut y restringir el uso de armas en la capital, y su llamamiento a la calma fue específicamente valorado por Netanyahu en su comunicado. El presidente de la República, Joseph Aoun, había señalado esta misma mañana que «la única solución es lograr un alto el fuego, seguido de negociaciones directas».
Israel lleva meses exigiendo al Estado libanés que desarme a Hizbulá en el sur del país. Beirut aprobó en septiembre de 2025 un plan para hacerlo, impulsado tras el alto el fuego de noviembre de 2024, pero la aplicación ha sido casi nula dado el estado de debilidad del Ejército libanés. El ministro israelí de Defensa, Israel Katz, aseguró este jueves que Hizbulá «anhela un alto el fuego» tras la intensificación de los bombardeos de esta semana. El grupo chií, por su parte, disparó en respuesta unos 30 cohetes y drones contra territorio israelí desde la medianoche. En uno de los ataques israelíes de la noche, el Ejército israelí mató en Beirut al secretario personal y sobrino del líder de Hizbulá, identificado como Ali Yusuf Harshi.
El saldo acumulado desde el inicio de esta última ofensiva israelí en Líbano supera ya los 1.500 muertos. La negociación que Netanyahu anuncia arrancará, por tanto, con los aviones todavía en el aire.







