Israel compartió con Estados Unidos información de inteligencia sobre un plan nuevo y concreto del régimen iraní para asesinar al presidente Donald Trump, según reveló el Wall Street Journal citando fuentes cercanas al asunto.
Washington lleva meses recibiendo un flujo constante de alertas sobre posibles operaciones iraníes contra Trump y contra antiguos integrantes de su primer Gobierno, pero las fuentes consultadas subrayaron que la información israelí es diferente porque se refiere a un complot específico. La Casa Blanca se limitó a remitir a las declaraciones que el propio Trump hizo el miércoles a bordo del Air Force One a su regreso de la cumbre de la OTAN en Ankara: «Quieren acabar con el líder de Estados Unidos. Estoy en todas sus listas. Esta mañana vi que estoy en cada una de ellas». La embajada israelí en Washington declinó hacer comentarios.
La amenaza de Teherán no es nueva. Irán juró venganza por el asesinato del general Qasem Soleimani, jefe de la Guardia Revolucionaria, ejecutado por orden de Trump en enero de 2020. El pasado mes de marzo, un jurado federal declaró culpable a Asif Raza Merchant, un ciudadano paquistaní con vínculos con la Guardia Revolucionaria, de intentar contratar sicarios para matar a un político estadounidense. Durante los funerales del líder supremo iraní Ali Jamenei, asesinado en los bombardeos de junio de 2025, muchos de los asistentes portaron pancartas con la leyenda «Vamos a matar a Trump».
La revelación coincide con un episodio que alimentó las especulaciones sobre la seguridad del presidente. Trump salió de Turquía a bordo de un avión presidencial antiguo, enviando por adelantado a Gran Bretaña el nuevo avión que Qatar le regaló hace unos meses, un aparato que todavía carece de todos los sistemas defensivos de los modelos presidenciales tradicionales. El cambio lo ordenó el Servicio Secreto «como medida de seguridad», sin dar más detalles.
Algunos funcionarios estadounidenses han sugerido, sin embargo, que el informe israelí podría ser también una maniobra de Netanyahu para influir en las decisiones de Trump en un momento en que ambos líderes difieren sobre si continuar la presión militar contra Irán o perseverar en la vía diplomática. Netanyahu aboga por redoblar los ataques; Trump ha intentado cerrar un acuerdo nuclear antes de mediados de agosto.






