El Gobierno de Irán anunció este lunes el cese oficial de sus operaciones militares contra Israel, poniendo fin a una intensa jornada de hostilidades directas que volvió a situar a Oriente Medio al borde de un conflicto a gran escala. El anuncio llegó horas después de que Teherán lanzara misiles contra el norte de Israel, el primer ataque iraní desde el alto el fuego de abril, y tras una intensa presión diplomática ejercida desde Washington.
Trump escribió en Truth Social que Israel e Irán debían dejar inmediatamente de disparar, y declaró a Axios que planeaba llamar a Netanyahu para pedirle que no tomara represalias. Dos funcionarios regionales confirmaron que había esfuerzos diplomáticos concertados en marcha para salvar el alto el fuego.
La escalada había comenzado el domingo por la noche. Con poco progreso aparente en las conversaciones de paz, Israel e Irán intercambiando fuego y los hutíes uniéndose a los combates, los riesgos de que la guerra volviera a estallar por completo parecían más altos que en cualquier momento desde el alto el fuego de abril.
Irán amenazó con reanudar los ataques si Israel no se abstiene de nuevas acciones militares, lo que deja la tregua en una situación de extrema fragilidad. Las negociaciones entre Washington y Teherán sobre el programa nuclear iraní llevan semanas estancadas, y Trump, que días antes había asegurado que un acuerdo podría cerrarse durante el fin de semana, no ha obtenido aún ningún resultado concreto.







