Irán presentó este sábado una lista de exigencias que, según sostiene, Estados Unidos debe cumplir antes de que Teherán reabra el tráfico marítimo por el estrecho de Ormuz. Entre ellas figuran el fin del bloqueo naval, el levantamiento de las sanciones y el pago de reparaciones de guerra. «Hasta que Estados Unidos no corrija su comportamiento, el estrecho de Ormuz no será abierto», afirmó el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional iraní, Mohamad Baqer Zolgadr, en un comunicado recogido por la agencia estatal IRNA.
Zolgadr detalló seis condiciones que, a juicio de Teherán, constituirían esa corrección de conducta por parte de Washington. Además del fin del bloqueo naval y de las sanciones, reclamó la liberación de los activos iraníes congelados en el extranjero, la retirada de las tropas estadounidenses y una compensación por los daños causados por lo que calificó de dos guerras impuestas. Varias de esas demandas ya figuraban en el memorando de entendimiento firmado por ambas partes a mediados de junio. El responsable de seguridad iraní insistió en que la institución nunca cederá, ni en el terreno militar ni en la mesa de negociación.
El anuncio llegó poco después de que Emiratos Árabes Unidos denunciara que Irán había atacado un buque cisterna de la petrolera estatal ADNOC en el estrecho, una acusación sobre la que Teherán no se ha pronunciado. A mediados de julio, Irán ordenó un nuevo cierre de Ormuz, por donde antes de la guerra transitaba en torno al 20 % del crudo mundial, en plena escalada de ataques cruzados con Estados Unidos.
Washington respondió a aquel cierre restableciendo el bloqueo naval sobre puertos y buques iraníes, lo que paralizó las negociaciones abiertas en el marco del memorando de paz firmado el 17 de junio. La crisis tiene además una fuerte lectura interna. El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, alertó de la gravedad de la situación, a la que llegó a referirse como una guerra total, y admitió el deterioro económico del país, con el foco puesto, dijo, en las condiciones de vida de la población. En paralelo, Teherán mantiene abierta una vía de negociación con Omán para pactar un mecanismo que permita reanudar el tránsito marítimo por el estrecho.






