viernes, 7 agosto,2026

Irán anuncia un acuerdo con Omán sobre Ormuz, pero condiciona la reapertura a Estados Unidos

Teherán y Mascate pactan una nueva ruta de navegación en el estrecho, aunque el bloqueo estadounidense mantiene en el aire el tránsito de hidrocarburos

Irán anunció este miércoles un acuerdo con Omán para establecer una nueva ruta de tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz, paso clave para el comercio mundial de petróleo y gas. El portavoz de la diplomacia iraní, Esmail Baqai, confirmó que ambos países han consensuado las coordenadas geográficas del corredor y trabajan en una declaración conjunta para formalizar el entendimiento, siempre que, según sus palabras, terceras partes no obstaculicen el proceso.

Pese al avance, Teherán advirtió de que la reapertura plena de la vía no es automática y dependerá de las decisiones de Washington, que mantiene un bloqueo sobre los puertos iraníes. Baqai subrayó que los factores que hacen inseguro el estrecho siguen existiendo por parte de Estados Unidos, en alusión al despliegue naval estadounidense. El viceministro Kazem Garibabadí puntualizó además que el pacto con Omán no contempla en sí mismo la reapertura de Ormuz, sino la ordenación del tráfico entre los dos estados ribereños.

Irán volvió a bloquear el estrecho a comienzos de julio, tras la reanudación de las hostilidades con Estados Unidos. Desde entonces, solo autoriza una ruta pegada a sus propias costas y estudia cobrar tasas por el tránsito, un punto que genera fricción. Según distintas informaciones, Teherán plantea peajes de entre el 5 % y el 7 % del valor de la carga, mientras Omán defiende importes en torno al 3 % y Washington rechaza cualquier sistema obligatorio de tarifas, al considerarlo contrario al derecho marítimo internacional.

El pulso tiene una lectura energética directa. La expectativa de una reapertura mantuvo oscilantes los precios del crudo, a la espera de un posible aumento de los flujos desde el golfo Pérsico. El presidente estadounidense, Donald Trump, aseguró que el estrecho volvería a abrirse muy pronto y llegó a apuntar a un acuerdo antes de este jueves, además de advertir a Irán de un golpe «muy fuerte» si no se producía. Teherán, sin embargo, negó que existan conversaciones directas con Washington e insistió en que su interlocutor es Omán.

Desde el lado estadounidense, el vicepresidente JD Vance reconoció que las negociaciones con Irán han sido irregulares, con avances y retrocesos, y admitió que el proceso será complicado y llevará tiempo. La agencia Reuters advierte de que el éxito no está garantizado: persisten diferencias sobre el grado de control iraní, el sistema de supervisión del tránsito, el cobro de tasas y las garantías de seguridad para la navegación.

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LECTOR AL HABLA