El 60% de las camas del Hospital del Sur de Tenerife están ocupadas por pacientes dados de alta que no pueden ser trasladados a centros sociosanitarios porque no hay plazas. La licitación para la ampliación del hospital se ha pospuesto en al menos dos ocasiones. Para 2026 hay asignados 800.000 euros, una cifra que no alcanza para construir nada. El sur de Tenerife lleva más de 30 años esperando un hospital digno.
800.000 euros. Ese es el presupuesto asignado al Hospital del Sur de Tenerife para este año. No es para construirlo ni para ampliar urgencias ni para levantar el pabellón de oncología que falta. Es, en el mejor caso, para avanzar en trámites administrativos previos a una licitación que lleva meses pospuesta.
El colapso del hospital del sur no es una queja vecinal. Es una realidad clínica documentada: el 60% de sus camas están ocupadas por pacientes técnicamente dados de alta que no pueden ser trasladados a centros sociosanitarios porque esos centros no tienen plazas. Esa saturación colapsa urgencias, obliga a derivaciones a otros hospitales y genera sobrecostes continuos al sistema público.
Los servicios que faltan son básicos. No hay oncología funcional. No hay paritorios suficientes. No hay hemodiálisis ni neonatología con capacidad adecuada. Los pacientes del sur de Tenerife se desplazan al norte para recibir atención que debería estar a diez minutos de su casa.
La licitación del proyecto de ampliación se pospuso hasta enero de 2026, según confirmaron fuentes de la propia Consejería de Sanidad. En enero de 2026 esa licitación seguía sin estar adjudicada. La plataforma pro hospital del sur recuerda que la demanda tiene más de tres décadas de historia.
El Gobierno de Canarias y el Cabildo anunciaron en febrero que procesarían el proyecto de manera urgente. Los anuncios de urgencia en la gestión pública de infraestructuras sanitarias en Tenerife tienen un historial poco alentador: el sur lleva años acumulando promesas de urgencia que se convierten en nuevos retrasos.
La consecuencia más visible del colapso sanitario no es solo la lista de espera. Es el tráfico. El PSOE lo señaló en febrero: no tener un hospital completo en el sur obliga a desplazamientos constantes al norte que se suman a la ya saturada red viaria. La falta de hospital colapsa las carreteras. El sur de Tenerife paga dos veces la misma deuda pública.
La licitación para ampliar el Hospital del Sur sigue sin estar adjudicada. El proyecto de ampliación necesita financiación real, no 800.000 euros y una promesa de urgencia. Mientras tanto, el 60% de las camas del hospital siguen bloqueadas y los pacientes del sur siguen conduciendo al norte. Quien quiera saber cuándo va a cambiar esto puede preguntar a la Consejería de Sanidad. Llevan 30 años con la misma respuesta.







