El líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha aprovechado el altavoz de la Interparlamentaria celebrada en La Coruña para anunciar una propuesta de reforma legal de alto calado constitucional. El objetivo es directo: evitar que los socios de investidura de Pedro Sánchez puedan bloquear una posible acción de la justicia mediante el uso del suplicatorio. Al PP le inquieta que la actual aritmética parlamentaria se convierta en una barrera de impunidad si el Tribunal Supremo decide dar el paso de imputar al jefe del Ejecutivo.
La estrategia de Feijóo pasa por modificar las consecuencias de la negativa del Congreso a autorizar un procesamiento. En el sistema vigente, si la Cámara Baja rechaza el suplicatorio, la causa judicial se archiva de forma definitiva. La alternativa que plantea el Partido Popular es que dicho rechazo solo suponga una suspensión temporal del proceso, permitiendo que la justicia actúe en el momento en que el político pierda su condición de aforado, garantizando así que nadie pueda eludir sus responsabilidades de forma permanente.
Durante su intervención, el jefe de la oposición ha subrayado que las mayorías parlamentarias no pueden ser utilizadas para borrar delitos ni para blindar a dirigentes ante investigaciones penales. Feijóo ha insistido en que su intención es proteger la igualdad de todos los españoles ante la ley, impidiendo que el apoyo de los socios de Gobierno funcione como un salvoconducto judicial para el presidente. Esta medida pretende evitar lo que los populares consideran un riesgo real de obstrucción a la justicia por parte de los partidos que sostienen la coalición.
Aunque el PP es consciente de que no cuenta con los votos necesarios en la actual legislatura para sacar adelante este cambio, Feijóo lo ha situado como un compromiso firme de su programa de gobierno, asegurando que su reforma impedirá que las causas judiciales mueran en el despacho de los partidos políticos.







