Una comisión independiente declaró este martes al Manchester City culpable de todos los cargos relacionados con graves infracciones de las normas financieras de la Premier League a lo largo de nueve temporadas, entre las campañas 2009-10 y 2017-18. El organismo también consideró probados tres de los cuatro cargos por la falta de cooperación del club durante la investigación.
La Premier League confirmó el veredicto en un comunicado en el que detalla la conducta del club. Según la comisión, el City firmó contratos adulterados con determinadas empresas para inflar sus ingresos y reducir sus costes, presentó cuentas inexactas, ocultó sus finanzas a los organismos del fútbol e incumplió los límites financieros de la propia Premier y de la UEFA. «El club claramente intentó saltarse las reglas de la Premier League», concluyó el panel.
El origen del caso se remonta a febrero de 2023, cuando la liga formalizó los cargos tras una investigación de cuatro años. La acusación sostenía que el club no había proporcionado información financiera precisa entre 2009 y 2018, que había vulnerado las normas del juego limpio financiero de la UEFA entre 2013 y 2017 y que había incumplido las reglas de beneficios y sostenibilidad de la competición inglesa.
El director ejecutivo de la Premier League, Richard Masters, subrayó la trascendencia de la resolución al señalar que la decisión «establece los hechos de lo ocurrido en el Manchester City durante este periodo». El fallo llega después de años de proceso y de una audiencia que manejó cientos de miles de documentos de ambas partes.
La sanción, sin embargo, está aún por determinar. Corresponde ahora a la comisión independiente decidir el castigo, que según el reglamento puede ir desde una multa económica sin límite hasta la deducción de puntos, el descenso de categoría o incluso la expulsión de la liga, en lo que sería una de las decisiones más graves de la historia del fútbol inglés.
El club se mostró «decepcionado y sorprendido» y anunció que recurrirá. La directiva del Manchester City, encabezada por Khaldoon Al Mubarak y respaldada por el grupo propietario de Abu Dabi, reiteró su postura de inocencia y confirmó que apelará el veredicto, en un proceso que podría acabar elevándose a instancias superiores si el club considera que la resolución no ha sido imparcial.






