jueves, 16 julio,2026

EL JURADO PARA LA PRIMERA DAMA

Hace algunos meses escribí en estas páginas una columna titulada Begoña, el jurado y el boomerang de Belloch: cuando la ley socialista vuelve para morder a los suyos. Sostenía entonces que la Ley Orgánica 5/1995, del Tribunal del Jurado, alumbrada por un ministro socialista, magistrado de carrera y luego alcalde de Zaragoza durante doce años, don Juan Alberto Belloch, jurista extraordinario y no menos político – desde aquí mis respetos-  acabaría, tarde o temprano, sentando en el banquillo popular a alguien de la casa, me refiero al mismo partido. Y es que  este jueves, la Sección 23ª de la Audiencia Provincial de Madrid me ha dado la razón antes de lo previsto.

En  un auto de sesenta y tres folios, – que me enviaron mientras almorzaba con mi amigo Raúl- la Sala ha resuelto que Begoña Gómez, esposa del presidente del Gobierno, será juzgada por un jurado popular por dos presuntos delitos: tráfico de influencias y malversación de caudales públicos. Sobresee la corrupción en los negocios y la apropiación indebida, leo en el auto que por atipicidad, esa manera fina de decir esto no encaja, deja a Cristina Álvarez, su asistente en Moncloa, únicamente por malversación limitada al desvío del software de la cátedra, y aparta al empresario Juan Carlos Barrabés del procedimiento del jurado, aunque prolonga su investigación en pieza separada por la contratación pública.

La Audiencia reconoce a  la esposa la  condición asimilada de funcionario público por su codirección de la Cátedra Extraordinaria de la UCM: como dispuso de fondos públicos en beneficio particular, responderá como si funcionaria fuese, aunque jamás opositara. Esto pasa en España, no se alarmen, hay muchos funcionarios que jamás han opositado. Este auto hará las delicias de cualquier interino que lleve doce años esperando plaza fija.

La Sala levanta las cautelares, esto del pasaporte, prohibición de salida y firmas quincenales porque el riesgo de fuga invocado por Peinado no aparecía, esto también lo adelante y me pusieron a parir en las redes -cosas de redes-   y es que al instructor le dio por citar la fuga de Craxi por Italia, y la Audiencia le ha recordado que la libertad de circulación no se suspende por analogías transalpinas. Toma tomate.

Queda por delante la selección de nueve madrileños entre 2.846 preseleccionados -vecinos, panaderos, jubilados, fontaneros y fontaneras- que decidirán si la esposa del presidente utilizó su condición para lucrarse.

Como escribió Quevedo, la justicia es aquella cosa que casi todos alaban y pocos entienden. La ley de Belloch, treinta y un años después, cumple exactamente aquello para lo que fue diseñada: poner al poderoso frente al ciudadano de a pie. Ya lo anticipé aquí. Y como dejó escrito Séneca, tempus omnia revelat: el tiempo todo lo revela.

Juan Inurria
Juan Inurria
Abogado. CEO en Grupo Inurria. Funcionario de carrera de la Administración de Justicia en excedencia. Ha desarrollado actividad política y sindical. Asesor y colaborador en diversos medios de comunicación. Asesor de la Federación Mundial de Periodistas de Turismo. Participa en la formación de futuros abogados. Escritor.
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