jueves, 20 agosto,2026

El exministro de Defensa Fedorov desafía a Zelenski y reclama elecciones en plena guerra

El destituido titular de Defensa, que según los sondeos ganaría al presidente en una segunda vuelta, denuncia una "crisis sistémica de gobernabilidad" en el mayor pulso interno a Zelenski desde la invasión rusa

El exministro de Defensa de Ucrania, Mijaílo Fedorov, ha lanzado el desafío interno más serio al presidente Volodímir Zelenski desde el inicio de la invasión rusa. En un mensaje difundido en un vídeo publicado en YouTube, el dirigente destituido reclamó avanzar hacia la celebración de elecciones pese a la guerra y advirtió de que el país atraviesa una crisis sistémica de gobernabilidad. «La democracia no puede ser rehén de Rusia», proclamó Fedorov, quien defendió que Ucrania debe encontrar un mecanismo legal, seguro y realista que le permita recuperar plenamente su proceso democrático incluso en las condiciones de una guerra prolongada.

La petición choca de frente con el marco legal vigente. Ucrania impuso la ley marcial cuando las tropas rusas cruzaron la frontera en febrero de 2022, y esa legislación prohíbe expresamente convocar elecciones mientras dure el conflicto, con el argumento de que un proceso electoral resulta inviable con millones de desplazados, soldados en el frente y territorios ocupados. El llamamiento de Fedorov es, de hecho, la primera exigencia de este tipo formulada por una figura política ucraniana de peso desde el estallido de la guerra a gran escala, lo que explica su enorme carga política. Sin citar nombres, el exministro arremetió además contra la corrupción oficial, a la que responsabilizó de perjudicar el esfuerzo bélico del país.

El perfil de quien lanza el envite agrava el problema para Zelenski. Fedorov, de 35 años, fue durante años uno de sus aliados más estrechos: ganó notoriedad como ministro de Transformación Digital, impulsó reformas tecnológicas pioneras y diseñó el sistema ucraniano de adquisición y distribución de drones, antes de ser nombrado ministro de Defensa en enero con la promesa de reformar unas fuerzas armadas golpeadas por escándalos de corrupción, falta de equipamiento y una impopular campaña de movilización. Su inesperada destitución el 14 de julio, apenas seis meses después, desató una ola de protestas y abrió la peor crisis política del país desde 2022. El propio exministro cree que su reforma de las adquisiciones de Defensa, que mueven miles de millones, contribuyó a su caída.

El desafío tiene, además, una lectura electoral evidente. Aunque Fedorov no anunció que vaya a presentarse a ningún comicio, una encuesta reciente apunta a que derrotaría con comodidad a Zelenski en una hipotética segunda vuelta, lo que convierte su irrupción en una amenaza directa para el presidente. El mensaje llegó, no por casualidad, apenas unas horas después de que Zelenski pidiera al Parlamento ratificar al nuevo ministro de Defensa, Yevhenii Khmara. Para tratar de contener las protestas por la salida de Fedorov, el mandatario había sustituido también al jefe del Ejército, Oleksandr Sirski, considerado un rival político del exministro. La oficina de Zelenski no se pronunció de forma inmediata sobre estas declaraciones, que abren un frente interno en el peor momento, con la guerra estancada y la presión internacional para alcanzar algún tipo de acuerdo. El pulso plantea un dilema de fondo que atraviesa a toda la sociedad ucraniana: cómo preservar la legitimidad democrática sin debilitar la unidad nacional frente a la agresión rusa.

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LECTOR AL HABLA