El Ministerio de Defensa de Siria ha confirmado este domingo que sus unidades militares han tomado el control total de la base de Al Shadadi, situada en la provincia de Hasaka, al noreste del país. La operación se ha llevado a cabo mediante un traspaso coordinado con el ejército de Estados Unidos, cuyas tropas han abandonado la instalación como parte de un proceso de repliegue estratégico que marca el fin de una de sus últimas posiciones en esta región clave del territorio sirio.
Este movimiento en Al Shadadi se produce apenas tres días después de que las fuerzas gubernamentales asumieran también el control de la base de Al Tanf, un enclave estratégico en la frontera con Jordania e Irak que estuvo bajo mando estadounidense durante casi una década. La entrega de estas instalaciones se enmarca en un nuevo contexto de cooperación entre Washington y la administración de Damasco, liderada actualmente por el presidente Ahmed al-Sharaa, tras la incorporación oficial de Siria a la coalición internacional contra el Estado Islámico a finales del pasado año.
El repliegue de las tropas estadounidenses responde a un cambio en la política de defensa de la Casa Blanca, que busca reducir su presencia militar directa en suelo sirio tras considerar que la misión de estabilización puede ser transferida a las autoridades locales en el marco de la lucha antiterrorista. El traspaso de Al Shadadi, que albergaba importantes recursos logísticos y de inteligencia, supone un paso determinante para que el Ejército sirio recupere la soberanía sobre zonas del noreste que durante años han estado fuera de su control operativo.
La Agencia Anticorrupción y diversos observadores internacionales han seguido de cerca la operación para garantizar que el material militar y las infraestructuras se transfirieran sin incidentes. Con la salida de Estados Unidos de estos bastiones, el Gobierno sirio consolida su autoridad en provincias periféricas mientras intenta estabilizar un país que, a pesar de los avances diplomáticos, todavía enfrenta importantes retos de seguridad y reconstrucción tras años de conflicto interno y amenazas yihadistas.







