El Real Madrid comunicó este martes que, tras una reunión de su Junta Directiva, ha presentado una oferta formal de 150 millones de euros al Atlético de Madrid por Julián Álvarez. El club rojiblanco la estudió, la agradeció y la rechazó remitiéndose a la cláusula de rescisión del jugador.
Esa cláusula asciende a 500 millones de euros, una cifra que el Real Madrid no está en disposición de asumir, de ahí que Florentino Pérez intentara abrir una negociación directa entre clubes a un precio muy inferior. El Atlético cerró la puerta sin fisuras: Julián no se vende por menos de lo estipulado en su contrato, que le liga al club colchonero hasta 2030.
La operación tiene un trasfondo electoral. Florentino Pérez había prometido durante su campaña para la presidencia del Real Madrid el fichaje de un futbolista galáctico, y la prensa española apunta a que la oferta formal por Álvarez es la materialización de ese compromiso.
Desde el Atlético, la postura no admite matices: blindaje absoluto frente al Real Madrid y al Barcelona, apelando a la cláusula de rescisión. El club rojiblanco cuenta con el delantero argentino para su proyecto y no tiene intención de negociar con ninguno de sus dos grandes rivales en España. Hace apenas unas semanas el nombre de Álvarez también había sonado con fuerza en relación a un posible interés del FC Barcelona, con idéntico resultado.







