China lanzó este viernes en Shanghái la Organización Mundial de Cooperación en Inteligencia Artificial, conocida por sus siglas en inglés como Waico, con la firma de 29 países y la presencia del secretario general de la ONU, António Guterres. La nueva organización tendrá su sede permanente en la ciudad china y nace con el objetivo de promover la gobernanza global de la IA garantizando que sea «beneficiosa, segura y justa», según la agencia oficial Xinhua.
Entre los países fundadores figuran Rusia, Kazajistán, Laos, Pakistán e Indonesia. La agencia rusa Sputnik también señala la participación de Brasil, Cuba y Venezuela, aunque ni Pekín ni su Ministerio de Exteriores han publicado la lista completa de adheridos. La ceremonia se enmarcó en la Conferencia Mundial de Inteligencia Artificial y la Reunión de Alto Nivel sobre Gobernanza Global de la IA, que se celebra estos días en Shanghái.
El presidente chino Xi Jinping inauguró el evento con un discurso en el que llamó a establecer leyes y sistemas de monitoreo para garantizar que la IA esté «siempre bajo control humano» y a cerrar la brecha digital con los países en desarrollo. Como parte de esa estrategia, anunció 5.000 oportunidades de capacitación sobre IA para países del Sur Global en los próximos cinco años y la creación de centros de cooperación con la ASEAN, la Unión Africana, la Liga Árabe, los BRICS y la CELAC.
La Waico es la materialización de un plan anunciado hace un año por el primer ministro Li Qiang y sitúa a Pekín en el tablero de la gobernanza global de la IA en un momento en que EE.UU. y la UE avanzan en sus propios marcos regulatorios. Ningún país occidental figura entre los firmadores, lo que refleja con claridad la línea de fractura que separa las dos grandes visiones sobre quién debe fijar las reglas del desarrollo de la inteligencia artificial.






