lunes, 28 septiembre,2026

Bruselas pide a los países que reduzcan el consumo de gas ante la escalada de precios este invierno

El comisario de Energía, Dan Jørgensen, alerta en una carta a los Veintisiete de unos niveles de almacenamiento "excepcionalmente bajos" agravados por la guerra de Irán, pero descarta por ahora medidas obligatorias

La Comisión Europea ha pedido a los Estados miembros que reduzcan la demanda de gas y electricidad de cara al invierno, ante unos niveles de almacenamiento «excepcionalmente bajos». El comisario de Energía, Dan Jørgensen, trasladó esa petición a los ministros del ramo en una carta.

«Nos enfrentamos a una crisis de precios vinculada a una crisis de suministro», resume la misiva, que refleja el giro de Bruselas: ya no se trata solo de proteger a los consumidores de los precios altos, sino de gestionar la demanda porque el propio consumo se ha convertido en parte del problema. La Comisión invita a los Gobiernos a «adoptar o seguir aplicando medidas» que permitan mantener las reservas o rebajar el consumo de gas y electricidad «durante el tiempo que sea necesario».

Las repercusiones de la guerra de Irán han agitado los precios del petróleo y el gas, en un continente que depende en gran medida de las importaciones de ambos, lo que ha disparado los costes y presionado unos almacenamientos que llegan al otoño más bajos de lo habitual.

Jørgensen recuperó en la carta el catálogo de medidas ya empleado durante la crisis energética de 2022: reducir el consumo eléctrico en las horas punta, animar a desplazar la demanda mediante contadores inteligentes y tarifas, limitar la temperatura en los edificios públicos, restringir la calefacción exterior y apagar por la noche el alumbrado no esencial. El comisario evitó, sin embargo, imponer nada de forma obligatoria y no fijó plazos ni porcentajes por país.

La Comisión matiza que no existe una crisis inmediata de seguridad de suministro ni escasez física de gas, sino una presión simultánea sobre precios y disponibilidad que puede endurecerse a medida que avance el invierno. Bruselas tampoco ha pedido activar los planes de emergencia nacionales, y reclama además prudencia en las compras para no tensar aún más el mercado.

Jørgensen subrayó que la Unión está hoy mejor preparada que en el invierno de 2021, cuando Rusia recortó sus entregas de gas a Europa. El aumento de la capacidad de importación de gas natural licuado, el crecimiento de las renovables y la reducción del consumo lograda en los últimos años hacen, según el comisario, que el sistema europeo sea más resistente, aunque advierte de que la situación sigue sin ser cómoda. La contención del consumo tiene, en cualquier caso, una traslación directa a la factura: menos gas quemado en las centrales en las horas de mayor demanda implica menos presión sobre el precio mayorista de la electricidad.

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LECTOR AL HABLA