Andrea Kimi Antonelli ganó este domingo el Gran Premio de Italia, decimotercera cita del Mundial de Fórmula 1, disputada en el circuito de Monza. El piloto italiano de Mercedes protagonizó una remontada extraordinaria desde la decimonovena posición de la parrilla hasta lo más alto del podio, en una carrera marcada por el drama y por el fervor de los aficionados locales. George Russell, su compañero de equipo, terminó segundo a 3,8 segundos, y Max Verstappen, de Red Bull, completó el podio.
Con esta victoria, Antonelli se convirtió en el primer piloto italiano que gana en Monza desde que Ludovico Scarfiotti lo lograra en 1966, seis décadas atrás. El triunfo tuvo un significado especial para el joven de Bolonia, de apenas 20 años, por conseguirlo precisamente en el Gran Premio de Italia y ante los tifosi, que pasaron de la desazón por Ferrari a la ovación a su nuevo ídolo. «Un día que voy a recordar para siempre. Es difícil encontrar las palabras para explicar el sentimiento», declaró el piloto.
La hazaña resulta aún mayor por el punto de partida. Antonelli había quedado condenado al fondo de la parrilla, en el puesto 19 de los 22, por una penalización derivada del cambio de la unidad de potencia, un problema de fiabilidad que Mercedes no logra corregir. Lejos de resignarse, remontó posiciones desde las primeras vueltas y, gracias a una estrategia alternativa favorecida por un coche de seguridad virtual, alcanzó a Russell en el tramo final para superarlo a falta de cinco giros y sellar el triunfo.
La carrera estuvo marcada por el grave accidente de Charles Leclerc. El piloto de Ferrari perdió el control de su monoplaza en la segunda vuelta y se estrelló con fuerza contra las protecciones de la Parabólica, lo que provocó una bandera roja y su abandono, sin consecuencias físicas de gravedad. Lewis Hamilton, sexto, fue el único Ferrari que completó la carrera entre los diez primeros, en una nueva decepción para la escudería en su carrera de casa.
Pierre Gasly, que había firmado la primera pole de su carrera en Fórmula 1, no pudo mantener el ritmo de los favoritos y acabó séptimo. Lando Norris ganó la batalla interna de McLaren a Oscar Piastri y terminó cuarto, mientras que Carlos Sainz concluyó decimotercero y Fernando Alonso no vio la bandera a cuadros, al retirar Aston Martin su monoplaza por sospechas de daños, en una jornada aciaga para la escudería, que sufrió un doble abandono.
El resultado refuerza de forma notable el liderato de Antonelli en el Mundial. El italiano, que ya había ganado este año en China, Japón, Miami, Canadá, Mónaco y Bélgica, suma su séptima victoria de la temporada, la más simbólica hasta la fecha. Llegaba a Monza con 59 puntos de ventaja sobre Russell, que partía segundo con la oportunidad de recortar, pero el desenlace fue el contrario: la diferencia entre ambos se amplió hasta los 66 puntos tras trece grandes premios, con Mercedes firmando además un doblete en uno de los escenarios más emblemáticos del calendario. El Mundial continúa la próxima semana en Madrid, con el Gran Premio de España previsto para el fin de semana del 11 al 13 de septiembre.






