jueves, 8 octubre,2026

Alerta internacional por un posible brote de peste neumónica en Siberia que Rusia no confirma

La muerte de una técnica de un instituto antipeste en Irkutsk deja cerca de 200 personas bajo vigilancia; la OMS, la UE y Estados Unidos piden a Moscú explicaciones mientras el Kremlin habla de "neumonía de causa indeterminada"

Daria Shipilova, técnica de laboratorio de 28 años del Instituto de Investigaciones de la Peste de Irkutsk y el Lejano Oriente, murió la noche del 1 al 2 de octubre en un hospital de Shelekhov, en Siberia, tras un cuadro respiratorio grave que obligó a asistirla mecánicamente para respirar. Su fallecimiento desató una respuesta epidemiológica que puso bajo observación a cerca de 200 personas y en cuarentena a cinco hospitales de la zona.

Las autoridades sanitarias rusas, a través de la agencia Rospotrebnadzor, mantienen que la causa fue una «neumonía de etiología no establecida» y niegan haber hallado la bacteria Yersinia pestis en las muestras tomadas a la fallecida. El servicio federal sostiene que los contactos vigilados no presentan síntomas y que no consta ningún accidente con patógenos en el centro.

Medios independientes rusos, como Lyudi Baikala, ofrecen otra versión: Shipilova habría roto por accidente, el 25 de septiembre, un tubo con material vivo que contenía Yersinia pestis mientras manipulaba muestras. Esas mismas fuentes hablan de cerca de 200 personas encerradas tres días en el edificio del instituto haciéndose frotis dos veces al día, con agentes del Servicio Federal de Seguridad escoltando los traslados.

La Organización Mundial de la Salud pidió a Rusia información para verificar el caso, las pruebas realizadas y el rastreo de contactos, al tratarse la peste neumónica de una enfermedad con potencial epidémico. El organismo considera «muy bajo» el riesgo para Europa y entre bajo y moderado dentro de la propia región de Irkutsk, pero ha reclamado a Moscú datos adicionales y ha preguntado por informaciones sobre un segundo trabajador del instituto con síntomas respiratorios.

Donald Trump situó el episodio como un «gran problema para Rusia» antes de un acto de campaña en Nebraska y ofreció ayuda a Moscú para investigarlo, mientras el secretario de Estado, Marco Rubio, aseguraba que Washington sigue el caso de cerca. La Casa Blanca había lanzado el domingo una alerta sobre un posible brote, a lo que el Kremlin respondió pidiendo no hacer caso a rumores y fiarse solo de la información oficial rusa.

El Instituto Antipeste de Irkutsk, fundado en 1934 para vigilar los focos naturales de la enfermedad, se levantó precisamente en Siberia porque la peste es endémica en esa zona y en Asia Central, donde la bacteria sigue circulando en poblaciones de roedores. La discrepancia entre la versión oficial y la de la prensa independiente, sumada al hermetismo de las autoridades, ha alimentado las comparaciones con la opacidad de los primeros días de la pandemia de covid.

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LECTOR AL HABLA