Pedro Sánchez anunció este lunes la convocatoria de elecciones generales para el próximo 29 de noviembre, en una declaración institucional pronunciada a las nueve de la mañana desde el Palacio de la Moncloa. El presidente puso fin así a un fin de semana de reflexión abierto tras la derrota parlamentaria del viernes, cuando el Congreso rechazó los dos reales decretos ley de vivienda.
Sánchez confirmó que ya ha informado de su decisión al Rey, que este lunes inicia una visita oficial a Finlandia. El presidente anunció además que convocará hoy mismo un Consejo de Ministros extraordinario para aprobar la disolución de las Cortes, un decreto que se publicará mañana, martes 6 de octubre, en el Boletín Oficial del Estado, de modo que los comicios se celebren 54 días después, el domingo 29 de noviembre.
El presidente abrió su intervención reivindicando los tres años de Gobierno de coalición. Defendió los logros de su Ejecutivo, aseguró que «lograrlo no ha sido fácil» y sostuvo que sus políticas han convertido a España en «un referente mundial de paz, de feminismo y de prosperidad», en un balance con el que justificó su decisión de acudir a las urnas.
La derrota en la votación de la vivienda precipitó la convocatoria. Las dos normas, aprobadas en el Consejo de Ministros de la semana pasada, incluían la prohibición de los desahucios de personas vulnerables hasta 2030 y el veto a los fondos de inversión para comprar vivienda, y decayeron con los votos en contra de PP, Vox, Junts y UPN.
La disolución del Congreso traslada la convalidación de un eventual nuevo decreto a la Diputación Permanente, donde los apoyos que respaldaron el primer texto podrían sumar mayoría sin depender de Junts, lo que permitiría a Sánchez convertir la vivienda en el eje de su campaña.
Alberto Núñez Feijóo había exigido a Sánchez que pusiera fecha a las elecciones y sostenía que el Gobierno buscaba una «coartada» para disolver, mientras los socios de la izquierda advertían de las consecuencias del adelanto y Sumar aceleraba su refundación bajo la marca Frente Amplio, que presentará candidato el 17 de octubre.
La campaña arranca de hecho con esta declaración. Sánchez afronta las elecciones con la intención de capitalizar el malestar social por la vivienda y convertir los comicios en un plebiscito sobre los decretos tumbados, frente a un PP que confía en rentabilizar el desgaste del Gobierno y una derecha que da por agotada la legislatura, en una cita que decidirá el rumbo político del país antes de que acabe el año.






