miércoles, 9 septiembre,2026

Vivas describe ante la Eurocámara una Ceuta «a punto de estallar» y exige a Europa una respuesta «contundente» frente a Marruecos

El presidente ceutí reclama en Bruselas el retorno de los migrantes que entraron el 30 y 31 de julio y acusa a Rabat de usar la presión migratoria como arma contra la integridad territorial de España

El presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, describió este martes ante el Parlamento Europeo una ciudad desbordada tras la entrada de unas 80.000 personas los días 30 y 31 de julio, y exigió una reacción «inequívoca» de Europa ante lo que calificó como un ataque directo a la integridad territorial. «Lo que ocurrió los días 30 y 31 de julio fue un ataque a la integridad territorial de Ceuta, de España y de Europa», defendió durante su comparecencia, organizada por el Comité de Libertades Civiles de la Eurocámara.

«80.000 personas significa el equivalente a toda la población de Ceuta», subrayó Vivas para dar la dimensión de lo ocurrido, en una ciudad de en torno a 80.000 habitantes. El presidente reconoció que, más de un mes después, no existe una cifra exacta ni de cuántas personas entraron ni de cuántas permanecen: manejó una horquilla de entre 80.000 y 100.000 llegadas y estimó entre 5.000 y 15.000 los migrantes que siguen en la ciudad. «No se sabe cuántos hay, cuántos quedaron, ni tampoco se sabe quiénes son», lamentó.

Vivas acusó directamente a Marruecos de mantener una «política constante de hostigamiento» hacia Ceuta y Melilla y de emplear los controles fronterizos y la presión migratoria para poner en jaque la integridad territorial, provocar el colapso de los servicios de acogida y generar inestabilidad económica, social y de convivencia. Sostuvo que una movilización de esa magnitud no pudo producirse sin conocimiento de las autoridades del país vecino, y se apoyó en los informes policiales que reflejan la actuación de gendarmes marroquíes conduciendo a personas hacia la frontera y en el precedente de la crisis de mayo de 2021.

El presidente ceutí pidió a la Comisión Europea que se replantee su política de colaboración con Rabat. «La Unión Europea no puede mantener una política de colaboración con Marruecos si no se respetan las fronteras», afirmó, antes de reclamar que Bruselas presione al Gobierno de Pedro Sánchez para fijar un sistema y una fecha de retorno de todos los que entraron de forma irregular. «El respeto empieza por respetar nuestras fronteras», remachó, al tiempo que defendía que los ceutíes son los primeros interesados en unas relaciones fructíferas entre Europa y Marruecos.

Vivas cargó también contra el Ejecutivo central, al que acusó de no haber estado «a la altura de sus mandatos constitucionales ni antes, ni durante, ni después de la crisis». Describió Ceuta como «una olla a presión que va a estallar en cualquier momento» y trasladó el estado de ánimo de la población: «Los ceutíes están abatidos, están desesperanzados». Reclamó, además del respaldo político, apoyo financiero de las instituciones comunitarias y un tratamiento específico para Ceuta y Melilla como fronteras exteriores de la Unión.

El eurodiputado del PP Javier Zarzalejos, que preside el comité y presentó al mandatario ceutí, respaldó su exposición y recordó que el propio Sánchez llegó a calificar lo ocurrido como «un ataque contra la integridad territorial de España». La comparecencia coincidió con un movimiento de Moncloa para restarle protagonismo, con el ministro José Manuel Albares contraprogramando su visita en la UE, según recogieron varios medios. Vivas admitió que él tampoco tenía información previa de que fueran a entrar 80.000 personas a la vez, en una jornada que llevó a Bruselas el pulso abierto por la gestión de una crisis que, más de un mes después, sigue sin resolverse.

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LECTOR AL HABLA