viernes, 21 agosto,2026

Medio millar de migrantes vuelve a la playa del Trampolín de Ceuta y frena su limpieza tras el traslado

Las administraciones reubicaron por la mañana a unos 1.200 ocupantes del mayor asentamiento del enclave, pero el regreso de centenares de ellos obligó a suspender la desinfección de la zona

Cerca de 500 migrantes regresaron este jueves a la playa ceutí del Trampolín apenas unas horas después de que las autoridades trasladaran a los más de 1.200 subsaharianos y magrebíes que llevaban semanas pernoctando en el asentamiento improvisado que habían levantado allí tras la entrada masiva del pasado 30 de julio. La vuelta de esos centenares de personas obligó a la Ciudad Autónoma a suspender el operativo de limpieza y desinfección del arenal, que había arrancado a media mañana una vez completado el desplazamiento.

El traslado se había ejecutado esa misma mañana de forma ordenada. Un dispositivo de la Policía Nacional, con apoyo de la Guardia Civil, escoltó a pie a los ocupantes del asentamiento hasta dos nuevos recursos temporales habilitados para descongestionar la playa. Las personas de origen subsahariano fueron conducidas a las instalaciones de Loma Margarita, mientras que los migrantes magrebíes se dirigieron al espacio acondicionado en Loma Colmenar, situado junto a la frontera del Tarajal y en las proximidades del Hospital Universitario de Ceuta. El objetivo de las administraciones era aprovechar la reubicación para recuperar mediante una intervención integral uno de los mayores focos de la crisis en la ciudad.

El plan, sin embargo, se topó de inmediato con la realidad. Aunque decenas de los migrantes que volvieron al Trampolín lo hicieron, aparentemente, solo para recoger pertenencias personales, otros regresaron con mantas y enseres con la intención de quedarse de nuevo. Ese retorno impidió continuar con un operativo que contemplaba la retirada de residuos y la posterior desinfección, y dejó en evidencia la dificultad de vaciar de forma efectiva un asentamiento que se había consolidado durante semanas como el mayor de los surgidos tras la avalancha.

El Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones ha habilitado ya espacios para acoger a 1.800 personas, 300 plazas más de las que la ministra Elma Saiz había anunciado el lunes, ubicadas en Loma Margarita y El Embolsamiento, con carácter temporal y con la previsión de ampliarlas a medida que concluyan los trabajos de adecuación de otros emplazamientos. Persiste, no obstante, una fuerte discrepancia sobre el número real de migrantes que siguen en la ciudad, después de que semanas atrás el presidente Juan Jesús Vivas lo cifrara entre 8.000 y 11.000, muy por encima de las estimaciones del Gobierno central.

El episodio ilustra la magnitud de un problema que sigue lejos de resolverse. La escena de un desalojo revertido en cuestión de horas evidencia las dificultades logísticas de una ciudad desbordada, que combate a la vez el colapso de sus recursos de acogida, un brote de sarna entre los militares desplazados y la presión política y diplomática por la gestión de los adultos y de los más de 2.100 menores no acompañados registrados desde el 30 de julio. Todo ello en un contexto en el que, según denunció la propia Administración autonómica, las entradas irregulares no han cesado, con más de 1.800 llegadas en apenas semana y media tras un reciente pronunciamiento del Tribunal Supremo. El regreso al Trampolín se convierte así en la imagen de una crisis que las administraciones no consiguen encauzar pese a los sucesivos operativos.

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LECTOR AL HABLA