Las fuerzas de seguridad marroquíes cargaron este sábado contra cientos de migrantes, en su mayoría subsaharianos, que pretendían cruzar de forma irregular la frontera con la ciudad española de Ceuta. Los enfrentamientos se registraron en una zona montañosa situada a unos tres kilómetros del perímetro fronterizo, en las afueras de la localidad de Fnideq, conocida como Castillejos. Para dispersar a los grupos, los agentes emplearon gases lacrimógenos y contaron con el apoyo de helicópteros, drones y perros policía.
El dispositivo estaba diseñado para frenar el cruce convocado en redes sociales. A lo largo de la jornada se sucedieron varios intentos de aproximación a la valla, todos frustrados por las fuerzas marroquíes, que interceptaron al menos a 148 migrantes, de los cuales unos 128 procedían del África subsahariana y una veintena eran de nacionalidad marroquí. Muchos de los retenidos portaban picos y otras herramientas, presuntamente destinadas a ayudarles a saltar la valla. Las autoridades detuvieron además a 61 personas por incitar y promover la migración irregular a través de las redes, en el marco de las operaciones preventivas desplegadas los días previos.
El llamamiento a un nuevo salto masivo para este 15 de agosto se difundió tras la avalancha de los días 30 y 31, cuando decenas de miles de personas cruzaron a pie y a nado hacia Ceuta, en un episodio que dejó al menos 141 muertos según las organizaciones humanitarias. Ante ese precedente, Rabat blindó la frontera con miles de efectivos y un amplio despliegue de medios, y subrayó que este sábado no se había registrado ninguna infiltración colectiva, con el compromiso de mantener los operativos en coordinación con las autoridades locales.
Del lado español, la jornada transcurrió con una calma vigilante. Las primeras horas del sábado se desarrollaron sin incidentes en la frontera ceutí, que permanece en situación de alerta y bajo un fuerte despliegue de la Guardia Civil y la Policía Nacional, sin que hasta el momento hubieran tenido que intervenir. El Gobierno español confía en que Marruecos impida nuevas entradas durante el fin de semana, al tiempo que mantiene reforzada la seguridad en Ceuta y Melilla. La jornada estuvo marcada además por la expulsión de los equipos de EFE y TVE de Castillejos, a los que las autoridades marroquíes ordenaron abandonar la zona mientras cubrían precisamente las cargas policiales.






