Dos empleadas del PSOE declararon este martes como testigos ante el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz y señalaron al exsecretario de Organización del partido, Santos Cerdán, como la persona que autorizaba de forma personal la compra de billetes para la exmilitante Leire Díez y su entrada al aparcamiento privado de la sede nacional del PSOE, en la calle Ferraz de Madrid. «Las órdenes las daba Santos Cerdán», coincidieron ambas, señalándole como «el único» que les daba instrucciones al respecto.
Las testigos, identificadas como Celia Rodríguez y Covadonga San Pedro, trabajan en el área administrativa del partido y se encargaban precisamente de la gestión de esos desplazamientos y permisos. Explicaron que cuando Cerdán autorizaba un gasto, el departamento de administración de Ferraz se encargaba de abonarlo, pero que ellas desconocían el motivo de los viajes y que nadie les informaba de las gestiones o reuniones que Díez iba a realizar. Subrayaron además que se trataba de una práctica excepcional, ya que Díez no formaba parte de la Comisión Ejecutiva Federal del partido, por lo que ese trato no era habitual ni siquiera para los militantes.
El dato más relevante de sus declaraciones es que esas reuniones no figuraban en la agenda oficial de Cerdán. Ambas negaron haber programado oficialmente ningún encuentro con Leire Díez y calcularon que la exmilitante pudo mantener «dos o tres» reuniones en la sede, celebradas en el despacho del entonces secretario de Organización, en las que situaron también al expresidente de Correos Juan Manuel Serrano y al empresario Javier Pérez Dolset, los tres investigados en la causa. Según su relato, Díez avisaba por WhatsApp cuando iba a acceder al garaje, donde se le reservaba una plaza, aunque no siempre que aparcaba subía después a reunirse: «A veces dejaban el coche en el aparcamiento y luego no subía», precisó una de ellas, que también describió su rutina: «Venía siempre en coche, dejaba el coche en Ferraz y se volvía a Cantabria en avión».
Ambas trabajadoras aceptaron entregar al juez las comunicaciones que mantuvieron entre abril de 2024 y junio de 2025 con Cerdán, con la gerente del partido Ana María Fuentes, con Serrano y con la propia Díez. Aseguraron no haber visto nunca por Ferraz a los abogados Jacobo Teijelo ni Ismael Oliver, también investigados y a través de los cuales el PSOE habría canalizado pagos a Leire Díez, y negaron haber realizado gestión alguna para la presidenta del partido, Cristina Narbona.
Su testimonio refuerza la tesis que investiga Pedraz, según la cual Cerdán habría ejercido el liderazgo de la estructura destinada a obtener información y obstaculizar procedimientos judiciales que afectaban al PSOE y al Gobierno, mientras Leire Díez habría desempeñado labores de coordinación. El juez había levantado la imputación de estas dos trabajadoras al no apreciar indicios de que conocieran el objetivo ilícito de las gestiones administrativas que realizaban, citándolas finalmente solo como testigos.






