El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha anunciado que el Ejecutivo central ha asumido la dirección de la respuesta ante los incendios forestales que afectan al país, tras activar la situación operativa tres a petición de la Comunidad de Madrid y la Junta de Castilla y León. Esta medida, amparada en la Ley del Sistema Nacional de Protección Civil, permite unificar los distintos focos en un único sistema operativo para ganar agilidad y eficacia. El dispositivo cuenta con el apoyo de diez comunidades autónomas y con ayuda internacional procedente de Grecia, Italia y Portugal.
Durante su intervención desde el centro de mando, el jefe del Ejecutivo ha subrayado que la máxima prioridad de todas las administraciones públicas es salvaguardar las vidas humanas y proteger los núcleos poblacionales. Sánchez ha querido enviar un mensaje de tranquilidad a los miles de vecinos que han tenido que ser evacuados o confinados, asegurando que tanto la administración general como las comunidades, diputaciones y ayuntamientos están desplegando todos sus recursos para ofrecer la logística y la asistencia necesarias.
El presidente ha señalado que el fin de semana representa una ventana de oportunidad clave para avanzar en el control de las llamas, aunque ha advertido de que la situación sigue siendo muy compleja. Las predicciones meteorológicas y el análisis de los expertos mantienen la incertidumbre debido a la posible evolución de los vientos y al riesgo de tormentas secas, por lo que los equipos de emergencia mantendrán el máximo nivel de despliegue.
En cuanto al impacto ambiental, Sánchez ha alertado sobre la gravedad de la crisis climática, detallando que en lo que va de año ya se han calcinado más de 130.000 hectáreas en España. Esta cifra supera la media anual de 100.000 hectáreas registrada en la última década, a pesar de que aún resta una parte importante del verano. Ante esta realidad, ha reiterado la necesidad urgente de basarse en la evidencia científica para reforzar la prevención e impulsar un pacto de Estado contra la emergencia climática. Por último, ha garantizado que el Gobierno apoyará a los municipios afectados en las labores de reconstrucción una vez superada la fase de extinción.






