Un incendio declarado el pasado jueves a las 17:00 horas en el municipio almeriense de Los Gallardos se ha convertido en la catástrofe forestal más letal de la historia de Andalucía. El balance provisional arroja 12 muertos, la mayoría de nacionalidad extranjera, 23 personas sin localizar, 8 heridos de los que cuatro se encuentran en estado grave y más de mil vecinos desalojados de sus casas. El fuego ha arrasado ya 4.000 hectáreas y afecta a los términos municipales de Los Gallardos y Bédar.
La única hipótesis que manejan por ahora las autoridades sobre el origen del fuego apunta a la caída de un poste del tendido eléctrico, lo que los investigadores denominan un «incendio de cuneta». Las llamas se propagaron con una velocidad extrema debido a las condiciones meteorológicas: viento fuerte y temperaturas que en la zona superaban los 40 grados en el momento del inicio del siniestro. La mayoría de las víctimas murieron mientras intentaban huir en sus vehículos, que quedaron calcinados en las carreteras de acceso al entorno.
Las autopsias de los doce cuerpos ya han sido practicadas por el Instituto de Medicina Legal de Almería, pero ninguno ha podido ser identificado todavía debido al estado en que fueron hallados. Las muestras biológicas viajarán en helicóptero de la Guardia Civil hasta la sede central del Servicio de Criminalística en Madrid para su análisis genético. La Guardia Civil ha recibido hasta el momento siete denuncias formales por desaparición.
El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, aplazó la toma de posesión de su nuevo Gobierno, prevista para hoy, y se trasladó al puesto de mando avanzado. La Junta activó la UME y otros recursos estatales. Pedro Sánchez ofreció «todos los medios del Estado» y el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, se desplazó a la zona.






