El Gobierno de Uganda anunció este miércoles el cierre temporal de su frontera con la vecina República Democrática del Congo por el brote de ébola declarado en el este congoleño, que se ha propagado a territorio ugandés. «Uganda cierra temporalmente su frontera con la RDC con efecto inmediato», afirmó en un comunicado el Ministerio de Salud ugandés.
La frontera permanecerá cerrada durante cuatro semanas, según informó la alta funcionaria de salud Diana Atwine en una rueda de prensa. Las únicas excepciones son para los equipos autorizados de respuesta al ébola, las operaciones humanitarias, el transporte de alimentos y mercancías, y las fuerzas de seguridad, todos ellos sujetos a estrictos protocolos de control y monitoreo sanitario. Este pequeño país del este de África ha registrado siete casos de la variante Bundibugyo del virus desde que se identificó el brote en la RDC el 14 de mayo.
El virus del ébola Bundibugyo es una de las especies más raras que se sabe infectan a humanos. Solo ha causado dos brotes documentados anteriormente: en Uganda en 2007 y en el este del Congo en 2012. En conjunto, esos brotes provocaron menos casos que los que ya ha generado la epidemia actual. La mayoría de las vacunas y los tratamientos con anticuerpos contra el ébola se desarrollaron contra la cepa Zaire, más común y letal, tras la devastadora epidemia de África Occidental.
La cifra acumulada al 24 de mayo asciende a 904 casos presuntos, 101 confirmados en laboratorio y al menos 119 muertes presuntas. El foco principal se encuentra en la provincia de Ituri, pero la enfermedad ya se detectó también en Nord-Kivu y Sud-Kivu, tres provincias del este congoleño donde la presencia de grupos armados y el acceso limitado complican enormemente la respuesta sanitaria.
La Organización Mundial de la Salud declaró el 17 de mayo que el brote constituye una emergencia de salud pública de importancia internacional, aunque precisó que no cumple los criterios para ser considerada una emergencia pandémica según el Reglamento Sanitario Internacional. La OMS destacó que actualmente no existen vacunas aprobadas ni tratamientos específicos para la cepa Bundibugyo, lo que subraya la importancia de acelerar la investigación y los ensayos clínicos.
Diez países africanos están en alto riesgo de verse afectados por la epidemia al compartir frontera con la RDC o con Uganda. Se trata del decimoséptimo brote registrado en el Congo desde que se detectó el virus por primera vez en 1976.







