El presidente de Estados Unidos ha asegurado este jueves que su homólogo chino se ha comprometido a no suministrar equipamiento militar a Irán, en el marco de su visita oficial a Pekín. La declaración supone un giro en las relaciones entre China y Teherán, en pleno conflicto entre Washington e Irán.
«Dijo que no va a entregar equipo militar. Es una declaración importante. Lo dijo hoy con mucha firmeza», afirmó Trump en una entrevista con Fox News desde la capital china. El mandatario republicano describió el compromiso de Xi como «una declaración importante», aunque reconoció que China mantiene su interés en continuar comprando petróleo iraní.
«Lo dijo hoy. Es una declaración importante. Lo dijo con firmeza. Pero al mismo tiempo, dijo que compran mucho petróleo allí y que les gustaría seguir haciéndolo», añadió Trump.
La visita de Trump a Pekín marca la primera vez que un presidente estadounidense viaja a China en nueve años. La anterior ocasión fue en septiembre de 2017, también protagonizada por el propio Trump durante su primer mandato. El encuentro entre ambos líderes se ha caracterizado por un ambiente de cordialidad, con elogios mutuos, un banquete de Estado y una visita conjunta al Templo del Cielo.
«Al presidente Xi le gustaría que se llegara a un acuerdo. Me dijo: ‘Si puedo ser de alguna ayuda, me gustaría serlo'», explicó Trump en la entrevista. Según el mandatario estadounidense, Xi también habría manifestado su deseo de que se reabra el estrecho de Ormuz, actualmente bloqueado por el conflicto con Irán.
El secretario de Estado, Marco Rubio, confirmó a NBC News que Trump y Xi discutieron la guerra en Irán y la situación del estrecho de Ormuz. Rubio señaló que China y Estados Unidos coincidieron en que el estrecho no debe militarizarse ni establecerse un sistema de peajes.
Por su parte, el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, afirmó que la reapertura del estrecho de Ormuz es lo que más conviene a China y que Pekín hará todo lo posible para reactivar la vía marítima a través de sus contactos con Irán.
El presidente chino, Xi Jinping, aseguró a Trump que «los intereses comunes de China y Estados Unidos superan sus diferencias», al comienzo de la reunión entre ambos, celebrada en el Gran Palacio del Pueblo de Pekín.
Xi calificó de «generalmente equilibrados y positivos» los resultados alcanzados el miércoles en Seúl durante la reunión mantenida por los equipos económicos y comerciales de ambos países, encabezados por el viceprimer ministro chino He Lifeng y el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent.
Trump también abordó con Xi el caso de Taiwán y el del editor hongkonés Jimmy Lai, condenado a 20 años de prisión. Xi advirtió sobre el riesgo de que las tensiones en torno a Taiwán generen conflictos. Rubio aseguró que la política estadounidense sobre Taiwán se mantiene sin cambios y aclaró que la venta de armas estadounidenses a la isla no fue un tema central en las conversaciones más recientes.
El encuentro entre las dos superpotencias busca afianzar la tregua alcanzada en su guerra arancelaria y explorar áreas de colaboración, pese a las rivalidades estratégicas que persisten entre Washington y Pekín.







