Los playoffs de la NBA entran en su fase decisiva con el arranque de las semifinales de conferencia, una ronda que arranca marcada por la gran sorpresa de la primera eliminatoria: los Philadelphia 76ers eliminaron a los Boston Celtics en un dramático séptimo partido que sentenció a uno de los grandes favoritos al título. La ausencia de Jason Tatum en el partido definitivo resultó determinante para que unos Sixers que entraron por la puerta de atrás del play-in acabaran tumbando al segundo clasificado del Este.
Hoy será el turno de los Detroit Pistons, líderes de la temporada regular en la Conferencia Este, que reciben a unos Cleveland Cavaliers que tuvieron que sudar tinta para certificar su pase. Los Pistons vienen de remontar un 3-1 en contra ante los Orlando Magic, una hazaña que exigió llegar hasta el séptimo encuentro y que ha dejado tocada física y mentalmente a una plantilla que aspira a volver a las semifinales por primera vez desde 2008.
En la Conferencia Oeste, los reflectores apuntan hacia San Antonio, donde Victor Wembanyama y los Spurs esperan a unos Minnesota Timberwolves que llegan con bajas sensibles pero con la moral por las nubes tras dar la sorpresa ante los vigentes campeones. Los Wolves eliminaron a los Denver Nuggets de Nikola Jokic por 4-2 en una serie que levantó un debate sobre si el dominio de los Nuggets ha llegado a su fin. Minnesota lo consiguió jugando mermada: Donte DiVincenzo está descartado para el resto de la temporada y su estrella, Anthony Edwards, es duda para el primer duelo tras perderse los dos últimos partidos de la ronda anterior por lesión.
Wembanyama se ha erigido como uno de los grandes protagonistas de estos playoffs. El francés ha demostrado que su juego funciona en polvo de ladrillo y que puede sostener el peso ofensivo y defensivo de un equipo con aspiraciones reales al anillo. Los Spurs, segundo mejor equipo de la temporada regular, barrieron a los Portland Trail Blazers por 4-1 y llegan frescos a una eliminatoria en la que parten como favoritos pese a enfrentarse a un rival incómodo que ya ha demostrado que no se arruga ante los grandes.
El otro duelo del Oeste enfrenta a los Oklahoma City Thunder, líderes absolutos de la temporada regular, contra unos Los Angeles Lakers que siguen desafiando los pronósticos. Los de LeBron James tumbaron a los Houston Rockets en seis partidos pese a las ausencias por lesión de Luka Doncic y Austin Reaves, aunque este último ya está disponible para las semifinales. El veterano Luke Kennard acompañó a LeBron en la gesta ante unos Rockets que empezaron la temporada como candidatos al título pero que no pudieron contar con Kevin Durant por lesión.
Los Thunder de Shai Gilgeous-Alexander, por su parte, son la gran sensación de la liga. Arropado por una generación de jugadores jóvenes y hambrientos, el canadiense lidera un proyecto que aspira a convertirse en la próxima gran dinastía después de los Golden State Warriors de Stephen Curry. Su demoledor 4-0 ante los Phoenix Suns dejó claro que este equipo no ha venido a hacer turismo, y muchos analistas ya consideran que una hipotética final de conferencia entre Thunder y Spurs podría ser una final de la NBA adelantada.
La primera ronda de playoffs ha estado marcada por el equilibrio en el Este, donde tres de las cuatro series llegaron hasta el séptimo partido, algo poco habitual en una conferencia que suele definirse con más claridad. Este maratón de partidos decisivos podría pasar factura a equipos como los Pistons o los Cavaliers, que llegan justos de fuerzas a una ronda donde cada posesión cuenta. El descanso, en estos casos, puede convertirse en un arma tan letal como cualquier estrella.







